Los aeropuertos internacionales de Colombia podrían enfrentar demoras significativas a partir del próximo viernes 9 de mayo, debido a una protesta anunciada por funcionarios de Migración Colombia. El sindicato Osemco, que agrupa a los empleados de esta entidad, confirmó que iniciará una “operación reglamento”, también conocida como “operación tortuga”, si el Gobierno nacional no cumple con el pago de una bonificación pactada en diciembre pasado.
La medida busca presionar al Ejecutivo para que cumpla con un acuerdo firmado el 5 de diciembre de 2024, en el que se establecía el desembolso de una bonificación migratoria de 28.000 millones de pesos y la puesta en marcha de un estudio para rediseñar la estructura organizativa de la institución. Hasta la fecha, según el sindicato, no se ha oficializado el decreto correspondiente ni se han definido acciones concretas sobre la reorganización interna.
“Lamentamos profundamente que el Gobierno haya incumplido este compromiso. Suspendimos las protestas con la esperanza de que se cumpliera lo pactado, pero hoy estamos en estado de alerta”, afirmó Osemco en un comunicado.
La “operación tortuga” implica que los funcionarios se apegarán estrictamente a los procedimientos migratorios establecidos, lo que, en la práctica, ralentizará los procesos de entrada y salida del país. Esto podría traducirse en largas filas y tiempos de espera en los controles de migración, especialmente en aeropuertos con alto flujo de pasajeros como El Dorado (Bogotá), José María Córdova (Medellín) y Rafael Núñez (Cartagena).
Como parte de las acciones iniciales, los trabajadores ya comenzaron a empapelar las instalaciones de Migración Colombia en aeropuertos, puestos de control y centros facilitadores del país, en señal de protesta. El sindicato aseguró que solo la firma del decreto y el avance real en el rediseño institucional podrán restaurar la confianza en el diálogo con el Gobierno.
La protesta afectaría directamente a los más de 1.600 servidores públicos que integran la planta de Migración Colombia, y tendría un impacto sensible en la experiencia de los usuarios del servicio migratorio. “Esta es una lucha justa. Pedimos comprensión a los ciudadanos. No queremos perjudicar, pero no podemos seguir siendo ignorados”, enfatizó el sindicato.
Este conflicto se da en un momento de tensión adicional en el país, luego de que el presidente Gustavo Petro anunciara una reestructuración profunda de la administración de puertos y aeropuertos, denunciando su infiltración por redes de narcotráfico y contrabando. Según el mandatario, el aeropuerto El Dorado estaría vinculado al incremento de homicidios en Bogotá, lo que ha encendido las alarmas en materia de seguridad nacional.
En este contexto, los viajeros que planeen vuelos internacionales desde o hacia Colombia deberán anticipar sus tiempos en los aeropuertos, ante la posibilidad de demoras prolongadas en los controles migratorios. Mientras tanto, persiste la incertidumbre sobre si el Gobierno atenderá las exigencias del sindicato o si la crisis migratoria se agudizará en los próximos días.



