El desempleo en Colombia volvió a registrar una caída significativa. Según el más reciente informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), la tasa de desocupación en noviembre de 2025 se ubicó en 7 %, una reducción frente al 8,2 % registrado en el mismo mes de 2024 y también inferior al dato de octubre de este año, cuando la cifra se encontraba en 8,2 %.
Este resultado marca un hito en el mercado laboral, ya que se trata del nivel más bajo de desempleo registrado para un mes de noviembre desde que el Dane lleva esta serie histórica, en el año 2001.
El informe revela que la población ocupada tuvo un aumento importante, con 993 mil personas más trabajando en comparación con noviembre del año anterior, lo que representa un crecimiento del 4,2 %. Este comportamiento positivo estuvo impulsado principalmente por sectores como agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca; alojamiento y servicios de comida; construcción; y transporte y almacenamiento.
No obstante, no todos los sectores mostraron resultados favorables. Las industrias manufactureras registraron una reducción de 102 mil personas en el número de ocupados, reflejando las dificultades que aún enfrenta este renglón de la economía.
En cuanto a la brecha de género, el desempleo sigue afectando con mayor intensidad a las mujeres. Para noviembre de 2025, la tasa de desocupación fue de 5,5 % para los hombres, mientras que en las mujeres se ubicó en 9,1 %, una diferencia de 3,6 puntos porcentuales.
A nivel territorial, las mayores tasas de desempleo se presentaron en Quibdó, con 21,8 %, aunque esta ciudad mostró una reducción de 4,6 puntos porcentuales frente al mismo periodo de 2024. Le siguieron Cartagena (12,6 %) y Riohacha (11,7 %). Por el contrario, las menores tasas de desocupación se registraron en Villavicencio (6,8 %), Bogotá D.C. (7,0 %) y Manizales área metropolitana (7,2 %).
Pese a la mejora en los indicadores de empleo, la informalidad continúa siendo uno de los principales retos del mercado laboral. En noviembre de 2025, la proporción de población ocupada informal se ubicó en 55,4 %, lo que representó un incremento de 0,2 puntos porcentuales frente al mismo periodo del año anterior.
Aunque los datos confirman una tendencia positiva en la generación de empleo, el Dane advierte que la calidad del trabajo y la reducción de la informalidad siguen siendo desafíos clave para consolidar la recuperación del mercado laboral en el país.



