En el departamento del Chocó, alrededor de 300 familias afrocolombianas e indígenas, se vieron obligadas a a abandonar sus hogares debido a los constantes enfrentamientos armados entre el Clan del Golfo y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN). El conflicto ha generado una crisis humanitaria en la zona del río San Juan, provocando el desplazamiento de estas familias.
Según informó la Defensoría del Pueblo, aproximadamente 1.500 personas han llegado en los últimos días a las cabeceras municipales de Istmina y Nóvita, huyendo de la violencia en la región del río San Juan. Las comunidades que habitan en esta área se encuentran constantemente expuestas a los enfrentamientos entre grupos armados y a su dominio.
“Desde la Defensoría del Pueblo estamos acompañando a las comunidades chocoanas de Charco Largo, Barrancón, Barranconcito, Charco Hondo, en zonas apartadas de Sipí, que fueron desplazadas hacia la cabecera municipal de Istmina; y a las comunidades de Santa Bárbara, Cajón, San José y Torrá, de la zona rural de Nóvita”, informó el defensor del Pueblo, Carlos Camargo.
Además, la Defensoría advirtió sobre la existencia de un número significativo de familias que aún no han logrado escapar de la violencia, debido al riesgo de nuevos enfrentamientos entre los grupos armados. Estas familias se encuentran confinadas y expuestas a los peligros del conflicto.
“Debido a la compleja situación que está a punto de desbordar la capacidad de las entidades locales, exhorto a las autoridades nacionales y departamentales a tomar las medidas pertinentes para mitigar las carencias humanitarias de las comunidades étnicas afectadas”, requirió Camargo.
Según la Defensoría, muchas de las familias desplazadas abandonaron sus hogares después de recibir amenazas por parte del ELN, que les advirtió que no podían permanecer en los territorios debido a la intensificación del conflicto con los paramilitares del Clan del Golfo, también conocidos como Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC).
La Oficina de la ONU para los Derechos Humanos también se pronunció sobre la situación en Nóvita y Sipí, y denunció violaciones de derechos humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario (DIH).
Se espera que mañana una comisión del Gobierno llegue a la zona, según informó la ONU, que instó a los grupos armados a respetar el DIH y los principios de precaución, proporcionalidad, distinción y humanidad.
“Instamos al Estado a proteger y atender a la población. Recordamos a los grupos su obligación de respetar derechos a la vida, integridad y asistencia humanitaria para la población que no participa de las hostilidades”, pidió la oficina de la ONU.
Esta zona es un escenario habitual de combates entre estos dos grupos, después de que el ELN haya perdido influencia en la zona y las AGC estén extendiendo su control desde el Caribe y la frontera con Panamá por el Pacífico hacia el sur.
Por lo general, la población queda constantemente expuesta a este tipo de desplazamientos forzados y también a confinamientos que les menguan las posibilidades de buscar alimentos, cultivar sus fincas o buscar ayuda médica.



