La tragedia en Guaviare no cesa. El Ejército Nacional confirmó este lunes el hallazgo del cuerpo sin vida del soldado profesional Jean Carlos Bolaño Romo, de apenas 20 años, quien se encontraba desaparecido tras el violento ataque perpetrado por presuntas disidencias de las Farc, bajo el mando de alias ‘Calarcá’, en zona rural de San José del Guaviare.
El cadáver de Bolaño fue localizado en la misma zona donde el pasado domingo se desató el combate, entre las veredas Charras y Guanapalo. Según versiones preliminares, el joven militar habría resultado herido durante la emboscada y, en un intento de ponerse a salvo, se desplazó fuera del área de enfrentamiento, lo que impidió que recibiera atención médica oportuna para salvarle la vida.
Con su muerte, la cifra de militares asesinados en este ataque asciende a siete. Los otros uniformados caídos en combate son el sargento viceprimero Darwin Pérez Sánchez y los soldados profesionales Jairo Arteaga Estrada, Anderson Steven Bohórquez Ospina, Juan David González Fernández, Carlos Andrés Pushaina Pushaina y Moisés David Cuadros Ruiz.
El ataque y sus secuelas
El enfrentamiento ocurrió en la madrugada del domingo 27 de abril, cuando un pelotón del Batallón de Infantería No. 19 Joaquín París, encargado de brindar seguridad al Antiguo Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (AETCR) de Charras, fue emboscado por integrantes del grupo armado Jorge Suárez Briceño, perteneciente al Estado Mayor de Bloques (EMB) de las disidencias de las Farc.
Además de los siete muertos, cinco militares fueron retenidos por los insurgentes durante varias horas, siendo posteriormente entregados a la comunidad de Guanapalo. Durante su cautiverio, los soldados fueron intimidados y grabados en videos en los que los criminales se burlaban de su situación.
Los sobrevivientes de este secuestro son el cabo tercero Peña Patiño y los soldados Eddy Neiva Saavedra, Ricardo Hernández Suárez, Duver Felipe Gutiérrez Vargas y Yurge Finca Pushaina.
Reacciones oficiales: “La paz no se mendiga”
El ministro de Defensa, Iván Velásquez, condenó enérgicamente el ataque y recordó que la violencia contra miembros de la fuerza pública constituye un delito grave contra la Constitución. “La guerra y el conflicto tienen límites, y estos criminales los han violado”, expresó.
Velásquez subrayó que los militares atacados hacían parte de la protección de excombatientes de las Farc que se acogieron al acuerdo de paz firmado en 2016. “La paz es posible, pero no se mendiga”, advirtió, al tiempo que insistió en la necesidad de una respuesta contundente del Estado frente a estos hechos.
El presidente Gustavo Petro, por su parte, solicitó la creación de una comisión independiente para investigar las circunstancias que rodearon el ataque, en especial tras la reciente decisión del Gobierno de suspender el cese al fuego bilateral con el EMB de ‘Calarcá’.
Contexto de la violencia en la región
El bloque al mando de ‘Calarcá’ cuenta, según estimaciones militares, con alrededor de 2.400 integrantes, concentrados principalmente en el oriente y suroriente del país. Tras el fin del cese al fuego, el Gobierno les dio hasta el 18 de mayo para avanzar en la definición de zonas de concentración y consolidar procesos de paz, una tarea que, a la luz de los recientes hechos, parece cada vez más lejana.
Mientras tanto, las familias de los soldados caídos esperan la repatriación de los cuerpos, acompañadas por el dolor de una guerra que, pese a los esfuerzos de paz, sigue cobrando vidas jóvenes en Colombia.



