Niño abandonado en parque se convierte años después en subteniente de la Policía

Fredy Andrés Murillo alcanzó el sueño de convertirse en subteniente de la Policía Nacional de Colombia, en una ceremonia de ascenso junto a otros 282 jóvenes. Su historia de vida y superación ha sido un ejemplo para sus compañeros, quienes lo ven como un modelo de perseverancia y dedicación.

Murillo, quien se graduó como psicólogo el año pasado, tiene una historia particular que comenzó en el barrio Villa del Prado, Bogotá.

Siendo apenas un bebé, fue hallado en un parque por una pareja de policías, Édgar y Rosa, quienes patrullaban la zona.

Al verlo indefenso y vulnerable, decidieron llevarlo a casa con la intención de adoptarlo. Sin embargo, debido a complicaciones legales, no lograron concretar el proceso y finalmente Murillo fue llevado al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), donde pasó gran parte de su infancia.

“Mi vida cambió gracias a ellos”

Murillo nunca perdió el contacto con Édgar y Rosa, quienes lo visitaban regularmente y lo llevaban a pasear los fines de semana. En una entrevista expresó su gratitud hacia esta pareja que, sin ser su familia biológica, le brindó cariño y apoyo. “Mi vida cambió gracias a ellos”, aseguró Murillo, recordando el cariño de la pareja que lo rescató.

Durante su niñez, incluso tuvo la oportunidad de ser adoptado por una familia en Inglaterra, pero el proceso no se concretó.

A pesar de los desafíos en su proceso de adopción, Murillo siempre sintió que todo tenía un propósito. “Yo me decía: ¿por qué me pasan estas cosas?”, comentó. Sin embargo, la vida le tenía reservado un camino distinto: su vocación por la Policía. Fue así como, años después, ingresó a la escuela de Espinal, en Tolima, donde conoció al coronel José Luis Ramírez Hinestroza, quien se convirtió en su mentor.

Un camino forjado por la vocación y el apoyo de un mentor

El coronel Ramírez fue una figura clave en su formación policial. Murillo lo describe como “un ángel que Dios me puso en el camino”, y quien, en sus palabras, lo “adoptó” e integró a su propia familia. Bajo su guía, Fredy Andrés ascendió en su carrera, primero como patrullero y, finalmente, alcanzando el grado de subteniente.

A sus 34 años, Murillo celebra haber cumplido su sueño. “El general Ramírez es mi mayor apoyo, nunca me ha dejado solo. Gracias a Dios y a las personas que me quieren, ahora estoy cumpliendo uno de mis más grandes sueños: ser oficial de la Policía, mi institución amada desde muy niño”, expresó con emoción.

 

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