Estados Unidos y Venezuela, al borde de una nueva crisis militar en el Caribe

La tensión entre Estados Unidos y Venezuela volvió a escalar tras el despliegue de un fuerte operativo militar norteamericano en el mar Caribe. Más de 4.000 efectivos, incluidos 2.000 marines, así como destructores, submarinos nucleares y un crucero lanzamisiles, fueron movilizados por orden del presidente Donald Trump con el argumento de combatir a los carteles de narcotráfico supuestamente vinculados al régimen de Nicolás Maduro.

En medio de este escenario, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, fue consultada por Noticias Caracol sobre si Trump contempla ataques militares directos contra instalaciones o bases venezolanas. Su respuesta fue categórica, aunque dejó abierta la puerta a interpretaciones:

“No me adelantaré al presidente con respecto a cualquier acción militar o cuestión sobre eso nunca. Lo que sí te diré es que muchas naciones en el Caribe han aplaudido la operación contra las drogas de la administración, y el presidente está preparado para usar cada elemento del poder estadounidense para detener las drogas que inundan nuestro país (…) el régimen de Maduro no es el gobierno legítimo de Venezuela, es un cartel narcoterrorista”.

El operativo estadounidense incluye el despliegue de los destructores USS Gravely, USS Jason Dunham y USS Sampson, a los que se sumaron el crucero lanzamisiles USS Erie y el submarino de ataque nuclear USS Newport News, que, según AFP, llegarán a la región en los próximos días.

La respuesta de Venezuela

Ante estos movimientos, el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, anunció un plan de alistamiento de milicianos en más de 1.000 puntos a lo largo del país. El objetivo, dijo, es reforzar la Milicia Nacional Bolivariana, cuerpo creado en 2009 por Hugo Chávez, con civiles voluntarios dispuestos a enfrentar “cualquier intento de agresión”.

“Nos vamos a organizar en plazas principales y espacios emblemáticos para decir no al imperialismo, no a la mentira, no a la manipulación, no a la agresión militar y no al intervencionismo”, afirmó Padrino, en declaraciones transmitidas por la televisión estatal.

Escenario de incertidumbre

Mientras Trump insiste en que el despliegue responde a la lucha contra el narcotráfico, Caracas sostiene que se trata de un acto de provocación que busca justificar una intervención militar. La comunidad internacional observa con preocupación el incremento de tropas y la retórica beligerante a ambos lados, en momentos en que la región atraviesa tensiones políticas y sociales profundas.

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

Para estar bien informado, recibe en tu correo noticias e información relevante.

 
- Publicidad -

LO ÚLTIMO

- publicidad -