Israel anunció este jueves que deportará a Europa a los activistas propalestinos que viajaban en la Flotilla Global Sumud, interceptada por la Marina israelí cuando intentaba llegar a Gaza con ayuda humanitaria. La operación, que comenzó el miércoles, ya dejó bajo custodia a centenares de personas provenientes de más de 45 países, entre ellos latinoamericanos y varios colombianos.
La flotilla, integrada por cerca de 45 embarcaciones y centenares de tripulantes, zarpó de Barcelona a inicios de septiembre con el objetivo de romper el bloqueo impuesto por Israel sobre Gaza, un territorio que atraviesa una grave crisis humanitaria en medio de la ofensiva militar israelí tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023.
Según datos de los organizadores, al menos 30 barcos ya fueron interceptados en aguas controladas por Israel. Entre ellos se encuentran el Alma y el Sirius, en los que viajaban figuras políticas como la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau.
En un comunicado, la cancillería israelí afirmó que los activistas están a salvo y con buena salud y confirmó que, una vez desembarquen en el puerto de Ashdod, serán repatriados a países europeos como Londres y Madrid.
Preocupaciones legales y sanitarias
El equipo jurídico de la flotilla, Adalah, expresó su preocupación por la salud de los cerca de 500 activistas y advirtió que aún no ha podido verificar la identidad de todos los detenidos debido a la confusión tras la operación.
El procedimiento de deportación contempla dos vías: la firma de un documento voluntario para salir de Israel de inmediato o, en caso contrario, la comparecencia ante un juez, que suele validar la expulsión en un plazo máximo de 72 horas.
A bordo viajaban 47 españoles, 13 brasileños, seis mexicanos, tres argentinos, dos colombianos y dos uruguayos, entre otros.
Reacciones internacionales
La interceptación ha generado reacciones diplomáticas en distintos países:
España convocó a la encargada de negocios de Israel en Madrid y recordó que unos 65 españoles participaban en la flotilla.
Colombia expulsó a la delegación diplomática israelí en Bogotá, luego de que se confirmara la detención de dos ciudadanas colombianas. El presidente Gustavo Petro exigió su liberación inmediata.
México confirmó la detención de tres de sus ciudadanos e hizo un llamado a respetar sus derechos.
Brasil condenó la operación y responsabilizó a Israel por la seguridad de los 15 brasileños a bordo, incluida la diputada Luizianne Lins.
En paralelo, el movimiento islamista Hamás calificó la operación como un acto de “piratería y terrorismo marítimo”.
Contexto de la misión
La Flotilla Global Sumud había partido de España con el lema de la “resiliencia” y, antes de ser interceptada, hizo una escala de 10 días en Túnez. Allí denunció ataques con drones y maniobras de hostigamiento por parte de Israel.
Pese a los operativos militares, voceros de la flotilla afirmaron que algunos barcos continúan navegando y que su objetivo sigue siendo romper el cerco israelí y llevar ayuda a Gaza.



