El Ejército israelí mató este martes al menos a tres personas en el barrio de Shujaia, en la ciudad de Gaza, luego de que, según su versión, un grupo de gazatíes cruzara la denominada “línea amarilla” establecida en el acuerdo de alto el fuego con Hamás.
El Ministerio de Sanidad de Gaza confirmó a la agencia EFE la muerte de tres civiles, mientras que medios palestinos, como la agencia oficial Wafa, elevaron la cifra a seis fallecidos. Las víctimas, de acuerdo con las autoridades gazatíes, eran personas que intentaban regresar a sus hogares para verificar su estado tras haber sido desplazadas durante los bombardeos israelíes previos a la toma de la ciudad.
“Se intentó distanciar a los sospechosos, pero estos no obedecieron y continuaron acercándose a las tropas, quienes abrieron fuego para eliminar la amenaza”, señaló el Ejército israelí en un comunicado, sin precisar el número exacto de víctimas.
El incidente ocurrió en una zona supuestamente libre de tropas
El portavoz de la Defensa Civil de la Franja, Mahmud Basal, informó que los hechos se registraron en la calle Sikkeh, cercana a Salah al Din, la vía principal que separa el barrio de Shujaia (al este) del de Yabalia (al oeste). Según Basal, las víctimas se encontraban dentro del área donde, de acuerdo con el acuerdo de tregua, ya no debería haber presencia militar israelí.
Asimismo, denunció que los disparos, presuntamente realizados desde un dron, impactaron también en el hospital Al Ahli, ubicado dentro de la zona considerada segura.
La “línea amarilla” del acuerdo
La llamada “línea amarilla” marca la frontera temporal de las posiciones israelíes tras la primera fase de retirada militar iniciada el pasado viernes, como parte del acuerdo de alto el fuego mediado por Egipto, Catar y Estados Unidos.
Sin embargo, su trazado exacto no ha sido divulgado públicamente, y solo se ha compartido con los medios un mapa poco detallado, lo que genera confusión sobre los límites reales de la zona bajo control israelí.
Contexto del conflicto
El incidente ocurre en medio de la frágil tregua entre Israel y Hamás, vigente desde hace menos de una semana, tras más de un año de intensos enfrentamientos que comenzaron con los ataques del 7 de octubre de 2023.
La comunidad internacional ha pedido cautela a ambas partes para mantener el alto el fuego y permitir la entrada de ayuda humanitaria al enclave, donde la infraestructura civil, incluidos hospitales y sistemas de agua, se encuentra gravemente afectada.
Mientras tanto, el presidente egipcio Abdel Fattah al-Sisi reiteró este lunes su llamado a que “el fin de la guerra en Gaza sea una oportunidad para avanzar hacia una paz duradera” en la región.



