La emoción y el recogimiento marcaron este miércoles el inicio de la capilla ardiente del papa Francisco en la basílica de San Pedro, donde más de 20.000 personas acudieron a rendirle homenaje en su primer día de exposición. Desde las 11:00 horas locales, fieles de todo el mundo hicieron largas filas para pasar ante el féretro del pontífice, fallecido el pasado 21 de abril.
Según datos ofrecidos por el portavoz de la Santa Sede, Matteo Bruni, un total de 19.430 personas desfilaron ante el ataúd de Francisco solo durante la jornada de hoy. Ante la masiva afluencia de fieles, el Vaticano está evaluando ampliar el horario de apertura de la basílica hasta pasada la medianoche.
El féretro del papa permanecerá expuesto hasta el viernes 25 de abril a las 7:00 horas locales. A partir de ese momento, será clausurado para dar paso al funeral solemne, que tendrá lugar el sábado 26 por la mañana, en una ceremonia que congregará a autoridades eclesiásticas y líderes políticos de todo el mundo.
Tras la misa, Francisco será enterrado en la basílica de Santa María La Mayor, en la capilla que él mismo eligió en vida. Mientras tanto, en esa misma iglesia romana se celebra cada tarde, a las 21:00 horas, el rezo del rosario en su honor.
Las autoridades de la capital italiana evalúan también la posibilidad de organizar un cortejo fúnebre por el centro de Roma, un gesto simbólico que permitiría al pueblo despedirse del pontífice en un acto público.
En paralelo, el Vaticano se prepara para el próximo cónclave. Un total de 103 cardenales ya han llegado a Roma para participar en las congregaciones previas al cónclave que elegirá al sucesor de Francisco. Aunque el Colegio Cardenalicio cuenta con 252 miembros, solo 133 tienen derecho a voto al ser menores de 80 años. Bruni no especificó cuántos de los cardenales presentes actualmente en Roma están habilitados para votar.
El cónclave debe convocarse en un plazo máximo de 20 días tras la muerte del pontífice, lo que sitúa la fecha probable entre el 5 y el 10 de mayo, una vez concluidos los nueve días de luto oficial conocidos como los Novendiales.
Mientras Roma y el mundo católico entero se despiden de Francisco, la atención se centra ya en la elección del nuevo líder de la Iglesia, en un momento histórico cargado de emoción, reflexión y expectativa.



