Juan Pablo Guanipa, destacado dirigente opositor venezolano y uno de los colaboradores más cercanos a la líder María Corina Machado, fue detenido en la mañana de este viernes por fuerzas del régimen de Nicolás Maduro. La captura, aún no confirmada oficialmente, ocurre a tan solo dos días de las elecciones legislativas y de gobernadores previstas para el 25 de mayo, las cuales han sido calificadas por la oposición como una “farsa” destinada a “legitimar lo ilegítimo”.
Guanipa ha sido una de las voces más firmes contra el proceso electoral convocado por el oficialismo, afirmando en sus redes sociales: “No nos prestamos para farsas ni simulaciones que solo buscan legitimar lo ilegítimo. El compromiso de los zulianos y los venezolanos es con la verdad, con la democracia y con el mandato soberano del pueblo que ya se expresó el 28 de julio”. Estas declaraciones se suman a su participación activa en movilizaciones junto a Machado, exigiendo el reconocimiento de Edmundo González Urrutia como el verdadero vencedor de las elecciones presidenciales del año pasado.
La detención de Guanipa se produce en un contexto de creciente tensión. El presidente Nicolás Maduro aseguró durante el cierre de campaña que se han capturado más de 50 supuestos “mercenarios”, muchos de ellos extranjeros, acusados de intentar sabotear el proceso electoral. “Han pretendido ingresar mercenarios (…) para poner bombas o lanzar ataques violentos”, denunció Maduro, rodeado por su esposa Cilia Flores y su hijo Nicolás Maduro Guerra, ambos candidatos a la Asamblea Nacional.
Según el ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, entre los detenidos se encuentran ciudadanos argentinos, españoles y argelinos. En paralelo, el gobierno anunció el cierre total de las fronteras terrestres, marítimas y aéreas desde el 23 hasta el 26 de mayo, alegando motivos de seguridad nacional.
Más de 400.000 efectivos de seguridad han sido desplegados en todo el país para garantizar el orden durante el proceso electoral. Sin embargo, amplios sectores de la oposición, incluidos los liderados por María Corina Machado, insisten en que los comicios no cumplen con garantías democráticas y han llamado a la abstención.
Un sector disidente de la oposición, encabezado por el excandidato presidencial Henrique Capriles, ha decidido participar en las elecciones, generando divisiones internas en el bloque opositor.
La votación del domingo incluirá por primera vez al Esequibo, región rica en recursos naturales que Venezuela disputa con Guyana. Unos 21 millones de venezolanos están habilitados para votar en medio de una profunda crisis política, económica y social que ha marcado la última década en el país.



