El expresidente y Nobel de Paz, Juan Manuel Santos, lanzó fuertes críticas contra la decisión del Gobierno de Gustavo Petro de declarar la conmoción interior por la situación en el Catatumbo, señalando que esta medida carece de justificación y que la crisis ya había sido denunciada con anterioridad. En entrevista con W Radio, Santos afirmó que “no hay hechos sobrevinientes” que sustenten la aplicación de esta figura excepcional contemplada en la Constitución.
“Esa figura de la conmoción interior se estableció para confrontar hechos sobrevinientes y ninguno de los que estamos sufriendo son así. En este caso no existe justificación”, declaró el exmandatario. La Defensora del Pueblo, Iris Marín, respaldó en parte esta postura, al afirmar que la situación en Norte de Santander era conocida y que había sido advertida desde hace tiempo.
Santos también se refirió a las conversaciones entre el Gobierno y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), calificando de impreciso el enfoque adoptado. Según el exmandatario, las negociaciones se emprendieron sin objetivos claros, lo que ha generado un ambiente de incertidumbre y debilitado la capacidad de respuesta del Estado frente a los desafíos de seguridad en la región.
“Lo que está ocurriendo es una acumulación de diferentes factores: la falta de una política clara de seguridad, la forma como se ha adelantado la paz total —permitirle a un grupo negociar con armas y decretar ceses al fuego sin que la fuerza armada sepa cómo actuar— y la falta de implementación del Acuerdo de Paz”, detalló Santos.
El exmandatario también subrayó que cualquier proceso de paz requiere un equilibrio entre incentivos y medidas coercitivas: “En cualquier proceso de paz se necesita garrote y zanahoria. Aquí lo que ha faltado es garrote, una política de seguridad efectiva, que ponga a pensar a esos grupos si vale la pena negociar”.
En relación con el Acuerdo de Paz firmado en 2016, Santos hizo hincapié en que la falta de su implementación completa está pasando factura. Además, anticipó que Colombia podría enfrentar un llamado de atención en el Consejo de Seguridad de la ONU por los rezagos en el cumplimiento de los compromisos asumidos.
“Desde el inicio de la implementación de la paz total se le dijo al presidente y a su gobierno que eso debía ser bien planeado, pero no fue así. Uno no puede, de la noche a la mañana, sentarse con 14 grupos a negociar y desmontar la infraestructura. Hoy estamos pagando las consecuencias de esa falta de planeación”, puntualizó.
El anuncio del decreto de conmoción interior ha generado una ola de reacciones entre congresistas, analistas y actores políticos, quienes coinciden en que la medida llega tras años de alertas sobre la creciente ola de violencia en el Catatumbo. Mientras algunos respaldan la decisión del Gobierno como un intento de contener la crisis, otros la ven como un reconocimiento de la incapacidad para manejar una situación que se ha deteriorado progresivamente.
Por su parte, Santos concluyó reiterando la necesidad de establecer una política de seguridad clara que brinde a las fuerzas armadas una dirección precisa y que, a su vez, fomente condiciones propicias para negociaciones de paz más estructuradas y efectivas.



