El presidente de la República, Gustavo Petro, reaccionó con firmeza a la decisión del Consejo de Estado que suspendió provisionalmente el decreto con el que se convocaba una consulta popular sobre la reforma laboral. Aunque aseguró que acatará la decisión “como demócrata”, también expresó sentirse “irrespetado” por el fallo y anunció que interpondrá los recursos legales correspondientes.
A través de su cuenta en la red social X, Petro señaló que si bien respeta el fallo, no lo comparte, y cuestionó el procedimiento utilizado por el alto tribunal. “Se decidió frenar el trámite con medida cautelar, sin discusión de los argumentos del presidente. Considero que así se vulneran mis derechos constitucionales surgidos del voto popular mayoritario”, afirmó.
El mandatario insistió en que la competencia para evaluar la constitucionalidad del decreto recae exclusivamente en la Corte Constitucional y no en el Consejo de Estado. Además, criticó que se haya priorizado una demanda sin haber escuchado previamente sus argumentos: “La demanda que el senador Efraín Cepeda, en su derecho, presentó, ha resultado en una suspensión de un decreto presidencial que clama por la voz del soberano popular”.
Petro también denunció una supuesta contradicción en los procedimientos judiciales, asegurando que “sacrifican lo sustancial privilegiando la forma”, y recordó que la Constitución establece que “lo sustancial domina la forma”. En ese sentido, advirtió que esta decisión afecta no solo al Ejecutivo, sino también a los derechos del pueblo como elector.
“El pueblo tiene como elector, derechos esenciales, suspendidos por ahora en la sección quinta”, señaló Petro, al referirse a la Convención Americana de los Derechos Humanos como parte del bloque de constitucionalidad.
Finalmente, el presidente cerró su pronunciamiento reafirmando su postura institucional: “Acato la decisión como demócrata, pero me siento irrespetado; interpondré los recursos de ley”.
La medida cautelar decretada por la Sección Quinta del Consejo de Estado congela temporalmente la consulta popular, una de las principales apuestas del gobierno en su esfuerzo por consolidar su reforma laboral, luego de que esta fuera rechazada en el Congreso.



