Por Pilar Salcedo Jiménez
La Constitución de 1991 reemplazó a la anterior Constitución de 1886. La Constitución del 91, que cumplió 34 años, introdujo cambios significativos, como la ampliación de los derechos individuales y colectivos, y la creación de nuevos mecanismos de participación ciudadana, entre otros aspectos.
A propósito del aniversario número 34 de la Constitución Política de 1991, dos de los constituyentes que participaron en su redacción, Jaime Arias López y Germán Toro Zuluaga, repasan los principales logros y transformaciones que trajo este documento para la vida política y social del país.

Jaime Arias López, exconstituyente
Para el abogado y exconstituyente Jaime Arias, uno de los pilares esenciales de la Constitución del 91 es la consagración de la dignidad humana como eje central del Estado colombiano. “De ahí se deriva la declaratoria del Estado Social de Derecho, que plasmamos en el artículo primero y que ha orientado la interpretación y aplicación del texto constitucional desde entonces”, afirmó.
El exconstituyente destacó que los apartados iniciales de la Carta Magna, desde el preámbulo hasta el catálogo de derechos, principios y deberes, se mantienen vigentes y han sido poco modificados a lo largo de estas más de tres décadas, lo que considera una muestra de su solidez conceptual y relevancia.
Otro de los avances que Arias resalta es el reconocimiento de la diversidad étnica y cultural de Colombia, así como la apertura a la participación de comunidades históricamente excluidas.
Entre los cambios institucionales más significativos, el exconstituyente subrayó la creación de la Corte Constitucional, encargada de garantizar la supremacía de la Carta y proteger los derechos fundamentales, y la acción de tutela, un mecanismo que acercó la justicia a los ciudadanos al permitirles reclamar, de forma expedita, la protección de sus derechos.
Participación ciudadana, el mayor logro: Germán Toro

Germán Toro Zuluaga, exconstituyente
Por su parte, el exconstituyente Germán Toro Zuluaga, en entrevista con El Diario del Otún, afirmó que uno de los cambios más significativos de la Constitución del 91 fue abrir el camino a la participación ciudadana en la reforma del orden constitucional. Antes de esta Carta, una norma establecida en el plebiscito de 1957 entregaba, en exclusiva, al Congreso la capacidad de reformar la Constitución, bloqueando cualquier iniciativa popular.
“El proceso constituyente del 91 destrabó los caminos para hacer reformas constitucionales. Por primera vez, se habilitó a los ciudadanos para presentar iniciativas de reforma, además del presidente y el Congreso”, explicó Toro.
Además, se dotó a la ciudadanía de mecanismos para exigir el respeto de esos derechos, como la acción de tutela, las acciones populares y de cumplimiento. “La tutela se volvió la reina de los derechos. Aunque muchos funcionarios públicos aún niegan derechos, la tutela se ha convertido en el mecanismo más eficaz para garantizarlos”, señaló el exconstituyente.
¿Nueva constituyente?
Sobre el debate actual en torno a una posible convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente, propuesta por el presidente Gustavo Petro, el exconstituyente Jaime Arias señaló que la Constitución contempla mecanismos claros y regulados para dicho fin, siempre y cuando se respeten las formas y requisitos establecidos. No obstante, advirtió que “la idea puede estar siendo usada como estrategia política”.
El dato
Más de 350.000 propuestas fueron recogidas en las mesas de trabajo y varias de ellas fueron incorporadas al texto final.



