Por Pilar Salcedo Jiménez
Martha y Federico se fueron a Estados Unidos en busca del “sueño americano”. Pero lo que encontraron y les ha tocado vivir, lo consideran una pesadilla.
Además, se fueron con sus dos hijos pequeños y, luego de dos años de estar indocumentados, y ante el anuncio de Donald Trump de iniciar casi una cacería de inmigrantes sin papeles, esta pareja de jóvenes colombianos no ve la hora de regresar.
Pero se enfrentan a una situación: no tienen dinero y están llenos de temores. Les han dicho que, si piden salida voluntaria, les quitarían a los niños y, según lo que han averiguado, al parecer tendrían que pagar una multa para volver. No tienen información clara y, mucho menos, dinero para abogados y trámites.
Antes de irse, vendieron todo lo que tenían en Colombia, prestaron plata y pensaron que, al llegar a Estados Unidos, enseguida conseguirían trabajo, ganarían en dólares y su vida cambiaría para mejor. “A Fede le dijeron que llegaría a trabajar en una fábrica y le pagarían 4.000 dólares. Entonces pensaron en pagar todo lo que debían y, además, podrían ahorrar. Pero nada ha salido como lo pensaron. Lo que ha ganado Fede no alcanza ni al mínimo”, señaló la preocupada suegra en conversación con El Diario.
Por su parte, Martha, cuando se comunica con su mamá, le dice que se siente fracasada. Lo siente así porque no es la primera vez que, con su esposo, intentan encontrar esa anhelada fortuna que se les ha escapado de las manos una y otra vez. En Estados Unidos viven en un sótano, aguantando las bajas temperaturas del invierno. Ella hace aseo en un hotel y lava baños, y su esposo quita la nieve de algunas casas. “Nos pintaron pajaritos en el aire”, afirma.
Primero estuvieron en España antes de que nacieran sus dos hijos. Ahí pasaron, como se dice popularmente, las duras y las maduras. Su hija nació en Canarias y creyeron, equivocadamente, que le concederían la nacionalidad española y esto sería un beneficio para toda la familia. Pero no fue así. A su hija no le concedieron la nacionalidad. España tampoco fue la tierra prometida para ellos y, luego de un tiempo, regresaron a Colombia.
En Colombia nació su hijo pequeño. Las condiciones económicas eran muy difíciles para ellos y, convencidos por una familiar que vivía en Estados Unidos, decidieron irse a ese país e intentar fortuna allá.
Endeudados hasta el cuello, se fueron desde Colombia a Texas. Le pagaron a unos “coyotes” que los dejaron en la frontera, cruzaron el río con sus dos hijos y se entregaron a Migración. Llegaron a casa de un familiar, pero de ahí tuvieron que salir dos meses después.
Ahora tienen mucho temor. “Conseguir trabajo ha sido una tragedia porque ellos no saben inglés. Se aprovechan de la necesidad y a mi hija le pagan por limpiar casas mucho menos”, afirma la preocupada mamá de Martha.
¿Qué viene ahora? A Martha le da miedo llamar a Migración porque desconoce en qué condición está. Teme que, con estas redadas, la vayan a coger presa y la metan a una cárcel con los niños hasta que los deporten. “Van a vender todo lo que tienen para comprar los pasajes y poder regresarse. Entonces, en el evento que los coja Migración, mostrar los pasajes que demuestren que van a volver. Cuando lleguen a Colombia, miraremos como familia qué viene para ellos y su futuro. Lo importante es que regresen”, afirma la mamá de Martha.
DATO DE INTERÉS
- Si usted desea retornar voluntariamente a Colombia, consulte información en:
https://www.colombianosune.com/retorno/RUR, o escriba a cancilleria.gov.co. - El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, a través del Centro Integral de Atención al Ciudadano (CIAC), pone a disposición de la ciudadanía 39 canales de comunicación que permiten la interacción con usuarios tanto nacionales como extranjeros, las 24 horas del día, 365 días al año. Más información en:
https://www.cancilleria.gov.co/help/contactus. - La nueva administración de Donald Trump dio rienda suelta a los agentes federales para comenzar a arrestar a los extranjeros que viven en el país sin papeles.



