Este fin de semana se cumplió un año de la elección de Gustavo Petro como presidente de la República. Sin embargo, según los resultados de la más reciente encuesta realizada por Datexco para la W Radio, la desaprobación del presidente Petro y su gestión frente al Gobierno alcanzó el 60 % en el último mes, mientras que su aprobación se ha mantenido en un 31 %, en comparación con la medición anterior.
Al analizar por regiones del país, se observa que la región central es la que muestra mayor desaprobación hacia la gestión de Petro, con un 69 % de los encuestados expresando su descontento, en contraste con el 20 % que lo aprueba. Le sigue la región oriental, donde el 64 % desaprueba y el 26 % aprueba. Bogotá registra un 58 % de desaprobación y un 37 % de aprobación.
Por otro lado, la región Pacífica es la única zona del país donde el presidente cuenta con un mayor porcentaje de aprobación, alcanzando el 44 %, aunque aún el 52 % de los encuestados lo desaprueba.
En cuanto al escándalo de Laura Sarabia y Armando Benedetti, la encuesta reveló que el 62 % de los consultados considera que el mandatario debe responder ante la justicia por estas revelaciones. Este caso ha generado un gran impacto en la percepción de la gestión presidencial.
Además, la propuesta del Jefe de Estado de reducir el consumo de gasolina no ha sido bien recibida por la ciudadanía. La encuesta refleja que el 55 % de los encuestados desaprueba esta medida, mientras que solo el 34 % la aprueba.
En cuanto a la reforma a la educación superior, los resultados revelan que el 64 % de los encuestados manifestó no conocer los cambios propuestos, en contraste con el 24 % que afirmó estar familiarizado con ellos.
Cabe destacar que la encuesta se realizó los días 15 y 16 de junio, y se realizó a través de llamadas telefónicas a una muestra de 700 personas mayores de 18 años en distintas ciudades del país. El margen de error de esta medición es del 3,7 %.
Estos resultados reflejan un panorama desafiante para el presidente Gustavo Petro, quien enfrenta una alta desaprobación y una demanda de rendición de cuentas por parte de la ciudadanía en relación con los escándalos y las propuestas implementadas durante su primer año de gobierno.



