Por Pilar Salcedo Jiménez
Al cierre de esta edición, a puerta cerrada, tal y como si se tratara de un cónclave del Vaticano, se votaba la escisión o el divorcio de un grupo del Partido Verde. Los ‘disidentes’ no se sienten cómodos en el Partido Verde, que se ha mostrado cercano al gobierno de Gustavo Petro.
Sin embargo, los ‘verdes’ no son el único partido político en el cual se evidencian divisiones. Si bien los ‘verdes’ lo hicieron oficial, lo cierto es que, al interior de los partidos políticos, parece que cada uno velara por sus propios intereses, más allá de impulsar los de su propio partido.
Centro Democrático
La más reciente división se evidenció en la reciente visita a Pereira del precandidato presidencial del Centro Democrático, Miguel Uribe, actividad promovida por el veterano dirigente del CD, Álvaro Ramírez González, quien coordinó el evento en el Club del Comercio a las 4:00 p.m., el jueves 6 de marzo.
Pero también hubo una reunión en el restaurante ‘El Arrierito’ ese mismo día en horas de la noche, organizada por el exsenador Alejandro Corrales y el concejal Nelson Pulido, del CD.
Por su parte, el exsenador Corrales está distante del diputado Dúrguez Espinosa por situaciones políticas del pasado. Hoy, Pulido está respaldando a Miguel Uribe, mientras que Rodolfo Martínez, el otro concejal del CD, apoya a María Fernanda Cabal, al igual que Dúrguez Espinosa.
Partido Liberal
Y si por el Centro Democrático llueve, por el Partido Liberal no escampa. Tal división se aprecia en la composición de la posible lista a la Cámara de Representantes para las elecciones de 2026.
Se habla del patiñismo, el gallismo y el juandieguismo para referirse a las corrientes que representan estos personajes (Diego Patiño, Juan Pablo Gallo y Juan Diego Patiño) y a los precandidatos que se agrupan bajo su sello político.
La lista a la Cámara —la posible—, porque en política todo puede suceder, por el Partido Liberal la conformarían Aníbal Hoyos (gallista de origen), Freddy Arias (patiñista) y Jaime Esteban Duque (gallista de origen). Falta un cupo, que debería ser ocupado por una mujer, según la ley de cuotas. A hoy, no se sabe quién sería.
En el caso de la lista a la Cámara del Partido Liberal, hay hechos interesantes que han movido opinión. Surgió el nombre del exalcalde de Santa Rosa de Cabal, Rodrigo Toro, del Partido Verde, quien habría pedido cupo primero en la lista liberal y también en la lista de la U.
Este medio contrastó la versión de Rodrigo Toro con lo revelado por analistas locales. Toro indicó que eran especulaciones, pero tampoco lo desmintió de forma tajante.
También surgieron versiones según las cuales el candidato del “juandieguismo” a la Cámara sería Felipe Pulgarín Gallego, quien renunció el pasado viernes. Lo cual, para comentaristas políticos, no resultaría creíble, porque el señor Pulgarín, en materia política, no tiene reconocimiento.
Y aunque Freddy Arias, el candidato del “patiñismo”, no se identifica precisamente por su carisma, sí es mucho más conocido que Pulgarín y, ahora más, como gerente del hospital de cuarto nivel que se construye actualmente.
El anterior planteamiento implicaría que tanto Juan Diego como su papá, el veterano dirigente liberal Diego Patiño, tendrían cada uno su propio alfil en el ajedrez político. Pero solo uno, el que resulte del ‘pesaje’, agruparía las dos vertientes patiñistas, la de padre e hijo, para apostarle a la campaña de Diego Patiño al Senado y a Pulgarín o Arias como aspirante a la Cámara.
Otro hecho interesante en el Partido Liberal está por el lado del fugaz exdefensor del Pueblo de Risaralda, Fhustel Manyoma, quien aterrizó en las toldas patiñistas. Manyoma solo ejerció seis meses como defensor del Pueblo.
Manyoma era 50/50, esto quiere decir que era cercano tanto al representante a la Cámara Aníbal Hoyos como al senador liberal Juan Pablo Gallo, pero, según analistas consultados por este medio, Hoyos le incumplió acuerdos y Manyoma dijo adiós y se fue a hacerle campaña a Diego Patiño al Senado. Entonces, Manyoma ahora ni está con Aníbal ni con Gallo.
Lo cierto del caso es que en el Partido Liberal no hay cama pa’ tanta gente, ni en el Partido de la U, los dos movimientos que se muestran más organizados hoy.
Por su parte, Maicol Lopera, excandidato a la Alcaldía de Pereira, como en el Partido Liberal no hay cupo a la Cámara, podría aspirar a la Asamblea. Eso sí, en cualquiera de los dos casos, está ‘divorciado’ del gallismo.
Partido Conservador
Y si algo está dividido es el Partido Conservador en Risaralda. Mejor dicho, en este caso se duda hasta de si existe partido. Y se duda, además, si habría lista a la Cámara de Representantes, en tanto que el senador Sammy Merheg Marún, jefe natural del partido por su posición de senador, aún no se pronuncia de manera oficial.
La Casa Merheg, al parecer, tendría su propio candidato al Senado. Si no es Sammy Merheg, a quien le están insistiendo para su reelección, sería un candidato de otra parte del país. “Pero de que tendrán candidato, tendrán”, afirman cercanos a esta familia política.
Según analistas políticos locales consultados por este medio, “La excandidata a la Gobernación de Risaralda, Juliana Enciso, perdió el año, porque al salirse de la Casa Merheg para ser jefa de debate de Franyela Bermúdez a la Cámara de Representantes y de María Irma Noreña al Senado por el Partido de la U, pasó de ser ‘cabeza de ratón’ a ‘cola de león’. Ese negocio político no fue beneficioso”.
Hay que tener en cuenta que Enciso obtuvo más de cien mil votos en la pasada contienda a la Gobernación de Risaralda por el Partido Conservador con el respaldo de la Casa Merheg y ahora deberá hacerse contar de nuevo. Y es bien sabido que, en política, “los votos no se endosan”.
Ni qué decir de la voltereta dada por Juan Carlos Rivera Peña, quien primero fue diputado y luego dos veces representante a la Cámara por el Partido Conservador. Rivera renunció y se fue al Partido de la U para ser precandidato en la lista a la Cámara por este partido.
Por su parte, Diego Ramos, hoy precandidato a la Cámara por el Partido de la U, fue dos veces alcalde de Dosquebradas por el ala conservadora de la Casa Merheg. Dio el giro y se fue a la U.
Partido de la U
En cuanto al Partido de la U en Risaralda, aparentemente están unidos, fuertes, cohesionados. Son el partido de moda. Sin embargo, hay versiones según las cuales todo no es tan color de rosa como se muestra en las redes sociales.
Detrás de la sonrisa del concejal Carlos Mario Gil, habría descontento por la predilección hacia Franyela Bermúdez, la hija del corazón de María Irma Noreña y del alcalde Mauricio Salazar.
Franyela está avalada por el poder político de la casa Salazar Noreña y, aunque carece de experiencia política, se da como una Cámara segura con Diego Ramos, con lo cual la esperanza de una tercera Cámara para Gil sería nula.
Recurso 1
“Divide y reinarás” o “Divide y vencerás”
En política, esta frase se refiere a ganar y mantener el poder mediante la ruptura de las concentraciones más grandes, en fracciones más pequeñas.
RECURSO 2
Ayer se conoció una información política de última hora, según la cual, el exgobernador Víctor Manuel Tamayo, de origen conservador, haría una alianza para acompañar al Senado a María Irma Noreña y Franyela Bermúdez a la Cámara de Representantes.
Leyenda: En el ajedrez político local, todos los días se dan movidas estratégicas. Analistas políticos afirman que “aún falta mucho por ver”



