En la recta final de su presidencia en el Senado, Efraín Cepeda despejó dudas sobre su futuro político y sobre las especulaciones de una posible candidatura presidencial en 2026, afirmando que, aunque ha recibido ofertas, aún no ha tomado una decisión.
“Por ahora estoy concentrado en mi presidencia, ya me faltan las sesiones del domingo y después pensaremos. He tenido ofertas, que es distinto, pero no las he pensado. Vamos a pensarlas después del 20 de julio”, dijo Cepeda tras su acto de rendición de cuentas, en el que participaron representantes del cuerpo diplomático, la rama judicial, medios de comunicación, gremios y congresistas.
Cepeda entregará el próximo 20 de julio la presidencia del Senado a Lidio García, regresando a su curul en el Congreso mientras evalúa su futuro político, dejando en suspenso cualquier definición sobre una eventual aspiración presidencial.
Balance de gestión: defensa institucional y críticas al Gobierno
En su intervención final, Cepeda se presentó como un defensor de la institucionalidad democrática y del equilibrio de poderes, asegurando que el Congreso actuó como un contrapeso efectivo frente a iniciativas del Ejecutivo que, según él, ponían en riesgo ese equilibrio.
“Jamás había visto en mis 34 años de vida política a un presidente que, en un solo día, se abrogara el poder ejecutivo, legislativo y judicial”, expresó en referencia a la consulta popular impulsada por el Gobierno, suspendida posteriormente por el Consejo de Estado tras una demanda liderada por el Congreso.
Denunció que dicha consulta tuvo un uso “politiquero”, señalando que se invirtieron 800.000 millones de pesos de recursos públicos en una campaña anticipada, y destacó que el Senado frenó en dos oportunidades la iniciativa con argumentos democráticos y votos.
Logros legislativos y posición frente a las reformas
Cepeda resaltó que durante su gestión se aprobaron 159 proyectos de ley, de los cuales cinco fueron sancionados directamente por el Congreso por omisión del presidente Gustavo Petro, entre ellos la ley del Fonpet, que devuelve excedentes a los entes territoriales.
Sobre las reformas del Gobierno, Cepeda advirtió que la reforma laboral podría generar más desempleo e informalidad, afectando a las microempresas. También se opuso a la propuesta de otorgar libertad condicional a miembros de grupos armados tras cinco o seis años de prisión, señalando que “no podemos permitir que quienes siguen delinquiendo desde la cárcel vuelvan a las calles como premio”.
En cuanto a la financiación estatal exclusiva de campañas, rechazó la idea por considerar que concentraría aún más el poder en el Ejecutivo y reiteró su negativa frente a una nueva reforma tributaria. “Los trabajadores no soportan un impuesto más, y el sector privado ha sido despreciado pese a ser clave en el desarrollo”, sostuvo.
Defensa del Congreso y confianza ciudadana
Cepeda concluyó su balance destacando que este periodo legislativo ha tenido, según sus datos, el mayor índice de confianza ciudadana en 15 años, lo que considera un reconocimiento al trabajo independiente del Congreso.
“Hago un llamado a mis colegas a mantener la autonomía del Congreso frente a las futuras reformas, especialmente la de salud. Esta ha sido una legislatura de defensa institucional. El Congreso está de pie, independiente, y sigue siendo el camino para construir país”, concluyó.
El próximo 20 de julio, a las tres de la tarde, Cepeda entregará oficialmente la presidencia del Senado, cerrando un ciclo en el que se consolidó como figura de oposición frente a varias de las iniciativas del Gobierno, mientras deja en manos del tiempo la definición de su futuro político.



