El Gobierno Nacional ha dejado fuera del alcance del Fondo de Acceso a Insumos Agropecuarios (FAIA) a nueve (9) departamentos cafeteros. Este fondo acaba de anunciar un beneficio dirigido exclusivamente a las familias cafeteras de 93 municipios prioritarios, dentro de los más de 600 que participan en la producción de café. Estas familias podrán adquirir fertilizantes con un descuento de hasta el 30% en el precio
Resulta destacable que, entre los nueve departamentos cafeteros excluidos, se encuentren los tres departamentos del Eje Cafetero. Estas regiones han mantenido históricamente una estrecha relación económica y sociocultural con la producción cafetera. Es particularmente llamativo dado el elevado número de familias cafeteras en estos tres departamentos que están experimentando las dificultades de una crisis que comienza a agravarse.
Alejandro Corrales, miembro del partido Centro Democrático y ex Senador de la República, considera que la situación actual es sumamente grave. plantea la pregunta de si el resto de los más de 600 municipios caficultores del país no merecen los recursos necesarios para la fertilización. Destaca la contribución significativa del Eje Cafetero, generando 2,500,000 empleos, ingresos de divisas y siendo el sustento de muchas familias en la región. A su parecer, esta omisión del Gobierno se traduce en un abandono a una región crucial para la economía cafetera.
“El gremio cafetero no está recibiendo respaldo en programas de renovación, ni en mejoras para vías terciarias o vivienda rural. Este hecho lleva a los cafeteros a sentirse desamparados por un Gobierno que desde el principio anticiparon que les causaría perjuicios. La falta de apoyo a estas importantes áreas amenaza con afectar no solo la producción cafetera, sino también el bienestar de las familias que dependen de esta actividad en la región”, agregó el líder político.
Esta decisión tendrá un impacto directo en la economía, afectando al menos el 30% de los ingresos de los cafeteros a nivel nacional. Este impacto se suma a la crisis cafetera multidimensional que ya se enfrenta, agravada ahora por la seria infestación de broca que está afectando la calidad de la primera cosecha del año.
No hay gestión
Durante los últimos meses, la Comisión Accidental del Eje Cafetero de la Cámara de Representantes ha planteado una serie de cuestionamientos. Estos se suman a la preocupación de la célula legislativa, que, cuatro meses después de citar a Debate de Control Político al Gobierno Nacional por la crisis cafetera en la Plenaria de la corporación, aún no ha presenciado acciones contundentes por parte del Ejecutivo.
“Nos genera asombro que la que suscitó el debate de control político fue la Comisión del Eje Cafetero, desde donde tenemos pleno conocimiento que los caficultores que habitan los departamentos de Caldas, Quindío y Risaralda están padeciendo fuertemente la crisis cafetera, y son precisamente estos departamentos, que además son los que conforman el Eje Cafetero, los que fueron excluidos del apoyo del Gobierno a los pequeños caficultores del país”, señaló el Representante a la Cámara, Alejandro García Ríos.
El parlamentario aseguró que la capacidad de respuesta del Gobierno Nacional frente a esta situación ha sido insuficiente y ha dejado desamparadas a las cerca de 550 mil familias colombianas que derivan su sustento de la caficultura. Agregó que el subsidio anunciado por el Ministerio de Agricultura solo beneficia a familias cafeteras de 93 municipios priorizados de los más de 600 que producen café en Colombia.
Una posible crisis
La falta de respuestas concretas para abordar las graves problemáticas que afectan al sector cafetero desde hace varios meses ha generado inquietud. Esta situación nos coloca al borde de experimentar la peor crisis cafetera de las últimas décadas.
Soluciones de fondo
Quienes se preocupan por el sector cafetero hacen un llamado al Presidente Gustavo Petro para que su gobierno reconozca la crisis cafetera y empiece a tomar medidas para atenderla. Reiteran la necesidad de abrir y poner a disposición del sector los recursos del Fondo de Estabilización de Precios del Café, de fortalecerlo y crear un programa de sostenibilidad y apoyo para los cafeteros colombianos, pues la amenaza del cambio climático deja claro que esta posiblemente no será la última crisis que enfrenta la caficultura



