En medio de una profunda crisis que ha congelado los diálogos de paz durante más de ocho meses, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) presentó un documento con 13 propuestas para buscar una salida a este estancamiento en la mesa de negociación con el gobierno colombiano. Este plan, denominado “La voluntad de paz del ELN,” es un intento por renovar el enfoque de la negociación y establecer una estructura que brinde mayores garantías a ambas partes, así como mecanismos claros para el cumplimiento de los acuerdos pactados.
En el comunicado, el ELN enfatiza la necesidad de un sistema de monitoreo y verificación de los acuerdos, acompañado de una cláusula que establezca las consecuencias en caso de incumplimiento. Este punto busca dotar de transparencia y solidez a los acuerdos, mitigando el escepticismo en torno a la viabilidad de la paz con esta guerrilla, la más antigua del continente.
diagnóstico y propuestas para desatar el nudo de los diálogos
El documento no solo presenta nuevas estrategias de negociación, sino también un diagnóstico de los problemas que han llevado al proceso de paz a esta crisis, agudizada por un atentado en septiembre en Arauca, donde tres militares perdieron la vida y otros 25 resultaron heridos. Este ataque se convirtió en el principal detonante de la suspensión del diálogo, aunque la crisis se había gestado meses atrás debido a una serie de desacuerdos y conflictos internos.
Además de proponer un esquema de verificación, el ELN planteó la importancia de que el gobierno y la guerrilla mantengan un compromiso de “buena fe” en la mesa, honrando lo pactado y buscando soluciones profundas a los problemas estructurales. Según el documento, los principios de transparencia, responsabilidad y realismo son esenciales para evitar caer en compromisos que no puedan cumplirse. El ELN también hizo un llamado a Estados Unidos, instando a que no interfiera en el proceso de paz y permita una solución política para el conflicto.
participación civil y democratización: los temas clave para el eln
Un punto relevante de las propuestas es la participación activa de la sociedad civil en el proceso de paz. El ELN subraya que la inclusión de la ciudadanía es crucial para construir un país en paz, y por ello, propone el “Acuerdo Nacional,” una herramienta para fomentar la democratización y consolidar el compromiso de ambas partes por un cambio estructural en Colombia.
Asimismo, el ELN subraya la importancia de desarrollar una “visión común de paz,” inspirada en el Acuerdo de México, que enmarca los objetivos y el alcance de una negociación que ponga fin al conflicto. Para el grupo insurgente, solo una reforma social y política de fondo podría garantizar un verdadero progreso hacia la paz.
contexto de la negociación: el reencuentro en caracas
Este nuevo modelo de negociación fue presentado en una reunión clave para el proceso de paz que tuvo lugar en Caracas, Venezuela, el 1 de noviembre. Esta cita se convirtió en la primera reunión en seis meses y marcó un avance significativo en los esfuerzos por retomar el diálogo, suspendido desde mayo. A la reunión asistieron Vera Grabe, Iván Cepeda y el almirante Orlando Romero, quienes se mostraron optimistas de que esta propuesta del ELN pueda facilitar un acuerdo antes de fin de año.
El proceso de paz ha enfrentado múltiples altibajos, y el atentado en Arauca fue el punto de quiebre. Aunque el presidente Gustavo Petro y su equipo negociador han reiterado que la suspensión del diálogo no representa un final definitivo, la decisión del gobierno fue interpretada como una señal de una postura más firme ante las demandas del ELN.
retos de un proceso incierto
Para los analistas, el proceso de paz con el ELN se ha convertido en uno de los mayores desafíos para la administración de Petro. A pesar de los múltiples intentos por retomar el diálogo, los conflictos internos, los ataques y las tensiones han puesto en duda la posibilidad de alcanzar un acuerdo sostenible en el tiempo que le queda al presidente.
En septiembre, el gobierno reiteró su disposición para retomar el diálogo, respondiendo a un comunicado de la Conferencia Episcopal de Colombia y agradeciendo el apoyo de las Naciones Unidas y de organizaciones sociales que han acompañado el proceso. Sin embargo, el camino hacia la paz sigue plagado de desafíos, y el éxito de las nuevas propuestas del ELN dependerá de su capacidad para construir confianza y reducir las tensiones que rodean el proceso.
Este intento de destrabar la negociación representa una oportunidad para el gobierno y el ELN de demostrar que, a pesar de las dificultades, es posible alcanzar una paz duradera que beneficie a todos los colombianos.


