Mayra Marrufo.
En el Hotel Movich se reunieron los medios de comunicación con el fin de escuchar a los exponentes de la macrorrueda de negocios Eje Cafetero.
La asociación de Cámara de Comercio Hispana invitó a una rueda de mercados a distintas personalidades nacionales e internacionales; todos se reunieron con el fin de ayudar a las víctimas del conflicto armado, a los desplazados, los campesinos, indígenas, afros y a las mujeres que son maltratadas y abusadas brindándoles nuevas alternativas para progresar en el país.
El representante a la Cámara, William Aljure, con voz entrecortada habló de las víctimas del conflicto armado, puesto que para él no es una situación ajena, ya que en la actualidad aún tiene varios familiares donde los cuerpos no han aparecido:
“No es fácil recordar, la voz se me quebranta al recordar lo de los 11 familiares asesinados y hoy miro que por la gracia de Dios tenemos la oportunidad de estar en el Congreso donde se toman decisiones por el país, es decir, donde se fabrican las leyes muchas veces a nombre de las víctimas, de los indígenas, de los afros e incluso de los campesinos, la palabra campesino no aparece entre la Constitución del 91, ya estamos trabajando sobre ello. No soy la única víctima de nuestro país, soy la voz de más de 9 millones de personas que han sido víctimas en Colombia”.
¿Los cuerpos de sus familiares aún no han aparecido?
“Uno habla como un referente de vivencia, en nuestro caso son 6 familiares que esperamos para darles una cristiana sepultura, pero no lo hemos podido lograr; cada vez que alguna otra víctima puede conseguir a su esposo, a sus padres o a sus seres queridos, a los que le arrebataron, para mí es muy grato, siento como si la felicidad fuese mía también, aunque no hemos tenido esa oportunidad”.
Cabe mencionar que el representante fue nieto del guerrillero Liberal Dúmar Aljure y le asesinaron a 11 integrantes de su familia.
¿Cómo ve estos momentos donde se habla de Paz Total en Colombia?
“En gobiernos anteriores hablaban de la paz y lo que miramos fue que nos mataban y ahora estamos hablando de una paz total, pero esa paz total debe llevar tres componentes: la justicia ambiental, la justicia económica y la justicia social, si eso se viera reflejado no solo en las tres familias de siempre, sino en aquellas familias campesinas, indígenas o en esas familias que han sido más golpeadas o abandonadas por el Estado colombiano, se mirara el pan sobre la mesa, creeríamos que sí entramos a una paz total”.
¿Este evento que beneficios traen para Risaralda?
“No puedo hablar puntualmente de Risaralda porque vengo en nombre de todo el país. Risaralda tuvo el privilegio de ser local, pero no quiere decir que los beneficios son únicamente para este departamento; es para los 32 departamentos y los municipios de nuestro país”.
Asimismo, Fran García, quién es presidente de la asociación de Cámara de Comercio Hispana de EE.UU, dijo:
“Soy hijo de una víctima, mi papá fue a la guerra en Vietnam, mi hermana ha sido víctima de violación, yo también vengo de una familia que es víctima y es muy importante ayudar a todas las víctimas. El otro enfoque es cómo podemos con las leyes de minoría beneficiar a la gente que no tiene voz acá, las mujeres como Dayana, un referente del que se habló, una mujer de Tolima que ha podido cambiar su vida, le damos la oportunidad vendiendo sus almohadas en EE.UU, en una de las compañías más grandes del país que vende productos de casa. Ya hicieron este compromiso de comprar las almohadas”.
¿Cómo llegó Dayana a ustedes o a la asociación?
“Tardó mucho tiempo y gracias a la asociación de primeras damas y que no hemos sido políticos, hemos podido ayudar a estas mujeres, estamos viendo cómo seguimos ayudando a las mujeres, nosotros ponemos el dinero porque creemos que pueden salir adelante. No solo se ayuda a nivel económico, sino también psicológico, aunque nuestro trabajo es conseguir los contratos y el gobierno nos ayudan a conseguir los fabricantes, en el caso de Dayana fabricantes más grandes de almohadas y ella gana y luego ayuda a otra víctima, puesto que el 7 % de lo que gana es para la fundación para ayudar a estas mujeres víctimas de la violencia”.
También comentó que una de las finalidades de la asociación es crear fuentes de empleos en Colombia para evitar que las personas se vean obligadas a emigrar.
“Es muy triste lo que está pasando con los colombianos que han estado emigrando a EE.UU, por ejemplo el caso de la mujer de Pereira, que mientras que estaba en un refugio se suicidó, dejando huérfanos a sus hijos. Esa situación me enseñó la importancia de lo que estamos haciendo, porque estamos evitando que mujeres así se vayan de manera ilegal y que por la trama de estar en NY se hagan daño”.
Fran García resaltó la importancia de generar empleos en el país para que el colombiano no emigre de manera ilegal, siendo el primer causante la recesión económica que se está viendo en el país.
Dayana García es una de las mujeres que fue invitada al evento para que contara su historia:
“Represento a las mujeres víctimas, represento a las mujeres madres, cabeza de familia. La asociación me abrió las puertas para conocer nuevas personas”.
¿Puede hablar un poco de cuál es su situación, de la que fue víctima?
“Fui víctima de abuso sexual, violencia intrafamiliar, también fui habitante de calle y consumidora”.
¿Desde su punto de vista, estas asociaciones sí impactan en esas personas que son víctimas?
“Sí claro, muchas veces lo único que se necesita es una oportunidad y como tal ellos ayudan a abrir puertas desde diferentes puntos”.
Jesús Aguáis, director ejecutivo y fundador de Aid for aids “Salvando vidas una a una”, también estuvo presente en el evento:
¿Estaban comentando que en la actualidad son muchos los migrantes colombianos que están llegando a NY y no tienen una buena condición en los refugios?
“Desde abril comenzaron a llegar una gran oleada de migrantes que vienen desde Suramérica, la mayoría son venezolanos que tienen una trayectoria que nunca habíamos visto. Cuando comenzamos a hacer las caracterizaciones en N.Y o asistencia humanitaria nos dimos cuenta de que el 12% eran colombianos y nadie ha estado hablando sobre esta situación, hemos visto cómo ese porcentaje está subiendo al 20 %, este es un tema complejo porque NY no está preparada, aunque por legislación tiene que garantizar la vivienda, los albergues nunca habían tenido tantas personas solicitantes de asilo”.
¿Ya sabemos por qué es la migración masiva de venezolanos, pero ese 20 % de colombianos que están emigrando, cuál es la principal razón?
“Lo que hemos identificado hasta ahora es una migración económica, es una migración muy joven; muchas familias jóvenes colombianas están llegando por temas económicos en busca de oportunidades. Algo que creo que es una alerta para Colombia, seguimos buscando la solución”.



