Actualmente, fue aprobado, en primer debate por 25 votos a favor en Comisión Primera de Cámara, el proyecto de ley estatutaria que regula las condiciones para que las personas puedan tener acceso al derecho a morir dignamente.
En Colombia el derecho a tener una muerte digna, cómo muchas personas han anhelado, fue reconocido por vía jurisprudencial por intermedio de la sentencia C-239 de 1997 de la Corte Constitucional.
El proyecto busca la seguridad jurídica de todos los participantes y respeta los criterios que durante los últimos 25 años ha fijado la Corte Constitucional para el acceso y ejercicio del derecho fundamental a morir dignamente en la modalidad de muerte médicamente asistida.
Es una ley que genera controversia a nivel social y muchas veces cultural, puesto que son muchas las personas que no están de acuerdo con la aprobación, asimismo, existen ciudadanos que expresan el apoyo a la muerte asistida, ya que no quisieran ver a sus familiares sufrir por alguna enfermedad, así no sea terminal.
Los pereiranos fueron los protagonistas de ver al primer hombre en recibir la eutanasia; se la aplicaron a Ovidio González, quién tenía 79 años y padecía de un cáncer en la boca de carácter terminal y presentaba recurrentes dolores; según uno de sus hijos el cáncer era incurable y que la medicina solo podía darle tratamientos paliativos, la eutanasia fue aprobada por la Clínica Oncólogos de Occidente.
Carta
“Señores Oncólogos de Occidente S.A. Yo, José Ovidio González Correa, con 79 años de edad, en uso pleno de mis facultades mentales y de manera libre y voluntaria, manifiesto mi intención de que se me realice la eutanasia. La anterior solicitud la hago bajo la gravedad de juramento, con la convicción libre y absoluta del ejercicio de mi derecho fundamental a morir dignamente”, expresó en su momento Ovidio González.
Este procedimiento quedó plasmado en la historia, no solo por ser pereirano y el padre del Caricaturista Matador, sino también por ser el primer latinoamericano en someterse a una eutanasia legal.
Se tenía entendido que desde mediados de 1997 la eutanasia ya era legal en Colombia, pero para poder someterse a aplicarla era necesario efectuar demandas y contrademandas dónde se estudiaban los casos, hasta el pasado 15 de abril que el Ministerio de Salud reglamentó la norma.
Hasta el momento no se sabe con exactitud las cifras reales de las personas que han solicitado en Pereira la eutanasia y a cuantas se les han negado, pero según el Laboratorio de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Desclab), entre el 2015 y el 2021 en Risaralda existían 12 casos que representan el 6,7 % de procedimientos eutanásicos desarrollados.

Carlos Pareja:
“Estoy de acuerdo con la eutanasia porque deja de sufrir la persona”

Javier García:
“Estoy de acuerdo, porque es algo personal, si uno ya no quiere vivir y quiere la eutanasia que le respeten su pensamiento. Yo si me la haría”

Mariana Chávez:
“Yo la apruebo porque eso depende de la decisión de cada persona, nadie sabe el sufrimiento de los demás. Si tuviera una enfermedad que me esté matando y no hay nada que hacer me la haría. Si un familiar está en ese proceso de aplicarse la eutanasia lo apoyaría porque es decisión de esa persona y solamente esa persona puede saber lo que está pasando y como familiar debo darle mi apoyo y no retenerlo”.

Yarlin Juliana Ríos Palacios:
“Soy estudiante de la Universidad Visión de las Américas, estudiante de odontología; desde mi punto de vista y como futura profesional de la salud, considero que la eutanasia debería ser totalmente legal, ya que es para cada una de las personas que quisieran tomar decisiones de su vida, creo que debería ser respetable. Las personas que están en estado terminal o con cáncer, que es el código violeta, es muy difícil y si esas personas desean morir para no seguir sufriendo, considero que debería ser legal”.

Miguel Ángel Restrepo:
“En algún momento he pensado que es importante la eutanasia, pero en otras oportunidades pienso que es atentar contra la voluntad de Dios”.



