Por Pilar Salcedo Jiménez
Que la política es dinámica y que todo puede suceder no cabe la menor duda, con el “bombazo” político que se dio a conocer en la noche del jueves: la exdiputada y excandidata a la Gobernación de Risaralda, Juliana Enciso, quien durante toda su vida política ha pertenecido al Partido Conservador, sería la jefa de debate de María Irma Noreña al Senado y Franyela Bermúdez a la Cámara de Representantes por el Partido de la U, por lo cual se advierte que haría oficial su retiro de las toldas azules en las próximas horas.
Juliana Enciso no se ha pronunciado públicamente y señaló a este medio que, por ahora, no lo haría.
Antes de que se conociera esta decisión, analistas políticos locales promovían la tesis de que Enciso, exesposa del exsenador Habib Merheg, aspiraría al Senado en reemplazo de su excuñado Sammy, de quien decían que no buscaría su reelección.
Juliana, entonces, relevaría a Sammy en representación de la casa Merheg, aportando un importante caudal político que le otorgó más de cien mil votos en la pasada contienda a la Gobernación de Risaralda, en las elecciones de 2023.
Pero toda esta “estantería” se cayó ayer. Juliana Enciso sería la jefa de campaña de María Irma Noreña y Franyela Bermúdez. ¿Qué pasó? Es la gran pregunta, mientras los protagonistas de este episodio político guardan silencio. No lo confirman abiertamente, pero tampoco lo desmienten.
A lo anterior se agrega que el exdiputado y exrepresentante a la Cámara, Juan Carlos Rivera Peña, actual secretario de la Comisión Segunda del Senado, renunció —este sí oficialmente— al Partido Conservador “por decisiones personales”, según advierte en su carta dirigida a la Secretaría General del partido.
Rivera haría parte de la lista a la Cámara por el Partido de la U, en la cual están hoy: Franyela Bermúdez, Carlos Mario Gil y Diego Ramos.
Con estas dos bajas, el Partido Conservador, ya menoscabado y urgido de liderazgos, recibió un “golpe directo a la médula”, según analistas políticos locales.
Y mientras todo esto sucede, los verdaderos conservadores, esos de alma, vida y corazón fieles a su partido, no salen de su asombro y esperan que se pronuncie el senador Sammy Merheg, quien hasta ahora guarda silencio, como se dice popularmente, “viendo el mundo arder”.
Allegados al senador afirman que la enfermedad del patriarca de la casa Merheg lo mantiene concentrado en la salud de su papá, por lo cual no se le ha visto activo. Sin embargo, se espera que, con el “bombazo” de Juliana, ahora sí se escuche su voz y diga algo.
“Divide y reinarás”
Así las cosas, mientras el Partido Conservador pierde, gana el Partido de la U, se fortalece cada vez más la casa política Salazar-Noreña y ahí entraría a aplicarse el conocido adagio: “Divide y reinarás”.
Según lo que ha podido conocer este medio a través de fuentes políticas de alta credibilidad, el acuerdo ofrecido a Juliana Enciso para que se bajara de su aspiración al Senado fue ser jefa de campaña ahora de María Irma Noreña y Franyela Bermúdez y, más adelante, recibir el apoyo del Partido de la U y de la casa Salazar-Noreña para ser nuevamente candidata a la Gobernación de Risaralda.
“Ser gobernadora es algo que Juliana tiene metido entre pecho y espalda, y por eso esta propuesta la sedujo”.
Ahora bien, cercanos a Juliana afirman que ella iba a guardar prudente silencio mientras se movía por el departamento, “tanteando” el terreno. Pero ayer la noticia se regó como pólvora, lo que cogió de sorpresa inclusive a la misma Juliana. Líderes tradicionales del partido están dolidos y reclaman que actuó en silencio, que traicionó su confianza, que no los consultó y que actuó sola, cuando siempre había representado al Partido Conservador, que hoy vive un momento muy difícil.
También buscamos la opinión de expertos de la política local. Esto nos dijeron:
Nelson Palacio
Ex alcalde de La Virginia
Partido Conservador

“Considero que Juliana se sintió sola sin el respaldo de la casa Merehg y tomó esa decisión que por lealtad debió haber compartido colectivamente con sus seguidores a través de un diálogo personal, rueda de prensa o comunicado, pues era lo más prudente debido al pronunciamiento hecho por ella misma con anterioridad en relación a su aspiración al Congreso, y en agradecimiento al acompañamiento que en momentos difíciles le dio el Partido Conservador. Lo demás hace parte de la dinámica política y considero que se acercó a una propuesta importante y fuerte en el departamento, la cual encabeza María Irma Noreña en su aspiración al Senado”.
Álvaro Rodríguez
Analista político

“La reeingeniería al conservatismo de Risaralda está en mora. Por el momento, es difícil que alguien se meta a pelear curul al Senado. Buscan construir partido, como lo quiere su presidente en Risaralda, Diego Naranjo. Por el momento, deben sacar al Titanic, sino quieren otro golpe más duro con la “confección” de lista a la Cámara. Gana el partido de la U, el Centro Democrático, y el MIRA y resultan favorecidos los dos aspirantes al Senado Diego Patiño (Partido Liberal) y María Irma,(Partido de la U) más esta última, partido al que llega Enciso”.
Marco Pérez
Analista político

“Estos hechos reflejan la dinámica cambiante del proceso electoral. Las próximas semanas y meses estarán llenos de sorpresas, especialmente con la configuración de listas y acuerdos estratégicos.
La eventual salida de Enciso deja al Partido Conservador en una posición compleja y de vulnerabilidad. Actualmente, la colectividad enfrenta una crisis de liderazgo, sin figuras de peso que representen sus intereses en el Congreso. A esto se suma la incertidumbre sobre la posible candidatura del senador Sammy Merheg, quien aún no ha definido si buscará la reelección o apoyará a un candidato de otra región. Además, la posibilidad de que el exalcalde Diego Ramos integrara una lista conservadora se desvaneció con su decisión de apoyar al Partido de la U, contribuyendo aún más al desmantelamiento del Partido Conservador en el departamento”.
El dato
Este medio consultó la opinión de Diego Naranjo, presidente del Directorio Departamental Conservador de Risaralda, quien indicó: “Convocaremos a una reunión de directorio. Vamos con calma”, afirmó.




Pobre Risaralda.