Por Pilar Salcedo Jiménez
Dispersión, falta de emoción política, liderazgos poco visibles, son las dificultades que enfrenta el centro político en Colombia para consolidarse como alternativa electoral, entre los extremos que representan la izquierda representada en Petro y la derecha representada en el expresidente Álvaro Uribe Vélez.
En Colombia, el panorama del centro político atraviesa una situación paradójica. Según las más recientes mediciones de intención y comportamiento electoral, la mayoría de ciudadanos no se identifica de manera firme con un partido político ni con las tendencias tradicionales de izquierda o derecha.
Al ser consultados, muchos colombianos se inclinan hacia posturas moderadas, propias del centro; sin embargo, esta preferencia no se traduce en apoyo real en las urnas.
Actualmente, el centro cuenta con una amplia oferta de candidatos, que supera los 15 nombres, entre ellos Sergio Fajardo, Mauricio Cárdenas, Juan Manuel Galán, Juan Daniel Oviedo y más recientemente figuras como Claudia López o Mauricio Lizcano.
La mayoría de ellos son políticos con reconocida trayectoria, formación académica de alto nivel e influencia en la vida pública y además, en el caso de López y Lizcano, intentan desmarcarse del presidente Gustavo Petro. López fue su aliada política y Lizcano, su ministro de TIC.
No obstante, enfrentan situaciones como una fuerte dispersión: el centro no se articula en torno a una propuesta común, sino en el rechazo a los extremos. Además, no hay un liderazgo claro que logre unir a las distintas corrientes y superar los intereses individuales. Cada aspirante busca protagonismo propio y son pocos los que estarían dispuestos a declinar su candidatura en favor de un proyecto colectivo.
“A esta fragmentación se suma otro obstáculo: la falta de emoción política. En un país donde las elecciones suelen plantearse en clave de dicotomía —“a favor o en contra”—, el voto tiende a estar impulsado por la emotividad más que por la racionalidad. En ese terreno, el centro queda en desventaja, pues carece de un relato capaz de movilizar pasiones y generar identidad entre los votantes.
De cara al futuro, el gran desafío del centro en Colombia será doble: encontrar un liderazgo que logre unificar las diversas expresiones y, al mismo tiempo, construir una narrativa que despierte emoción ciudadana. De lo contrario, esta franja política continuará siendo un espacio de ideas valiosas, pero sin fuerza suficiente para traducirse en poder electoral”, afirma el analista político consultado por El Diario del Otún, Marco Pérez.
Disputas internas
Por su parte, el profesor Yann Basset, de la Facultad de Estudios Internacionales, Políticos y Urbanos de la Universidad del Rosario y experto en el tema electoral, el centro político continúa siendo la tendencia mayoritaria en Colombia, contrario a la idea extendida de que el país está polarizado entre extremos de izquierda y derecha.
Sin embargo, el experto considera que el centro se percibe con menor visibilidad. “Esto se debe a que el momento político está marcado por disputas internas dentro de los partidos para definir candidaturas, un escenario donde predominan los discursos más radicales en detrimento de las propuestas programáticas”,
“Otro factor que afecta al centro es su falta de organización, ya que no cuenta con partidos fuertes y consolidados como el Centro Democrático en la derecha o el Pacto Histórico en la izquierda. Esta debilidad le resta protagonismo en el corto plazo, aunque se espera que en las próximas fases de la contienda electoral su presencia gane relevancia”, afirma el profesor Basset.
Por su parte, el docente y politólogo, Luis Alfonso Albarracín, considera que el mayor reto del centro político en Colombia es unirse.
La propuesta de David Luna
Recientemente, el precandidato presidencial David Luna, hizo un llamado a todos los sectores que no comparten el rumbo del actual gobierno para construir una sola candidatura que represente a la oposición, defienda la democracia y enfrente la violencia del narcotráfico.
Desde la campaña de Luna nos indicaron que “la propuesta ha tenido una gran acogida en dos sentidos. Primero, porque ya se iniciaron diálogos permanentes. Incluso se llevó a cabo una primera reunión de la cual salieron tareas concretas para seguir explorando mecanismos y lograr acuerdos entre un grupo amplio de candidatos, que son más de diez, que hoy están en la conversación.
Y segundo, porque otros aspirantes que no se han sumado formalmente a la iniciativa ya han empezado a hablar de unión. Eso, en sí mismo, es un avance: se logró instalar la idea en la campaña de que debe haber filtros, que el número de candidatos tiene que reducirse y que finalmente deben llegar a la recta final quienes tengan verdaderas posibilidades”.
El dato
Según el Registro Único de Partidos, Movimientos Políticos y Agrupaciones Políticas RUPYM, disponible en el Consejo Nacional Electoral- CNE- se encuentran registradas en Colombia 32 organizaciones políticas con personería jurídica vigente.



