Por Pilar Salcedo Jiménez
En entrevista con El Diario del Otún, el analista político Manuel Camilo González asegura que Colombia aún no vive una ruptura institucional, pero los síntomas actuales podrían poner en riesgo la democracia si no se atienden con urgencia.
Tras el atentado que dejó gravemente herido al precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, la tensión política en Colombia se ha intensificado. En entrevista con El Diario del Otún, el docente universitario y analista político Manuel Camilo González, advirtió que, aunque aún no puede hablarse de un quiebre democrático en el país, existen síntomas preocupantes que podrían escalar hacia una crisis institucional si no se gestionan adecuadamente.
“El hecho de la polarización, la violencia política y decisiones como el decreto 0639 sobre la consulta popular son señales claras de que estamos llegando a un límite”, afirmó González, en referencia al decreto firmado por el presidente Gustavo Petro y la mayor parte de sus ministros, que ha generado controversia nacional.
Dos visiones de país
Para el experto, actualmente coexisten dos visiones enfrentadas de país: una que defiende la institucionalidad establecida por la Constitución de 1991 y otra que busca reinterpretar las normas para promover una democracia más directa. “Ese choque de visiones sobre la democracia es clave para entender el momento actual”, explicó.
Frente al debate sobre si los precandidatos deben pausar sus campañas presidenciales, como propuso la senadora Paloma Valencia, Cárdenas indicó que se trata de una decisión personal.
Sin embargo, advirtió que suspender actividades políticas podría enviar un mensaje equivocado. “La violencia busca paralizar el proceso político. Si los candidatos detienen sus campañas, se podría interpretar que quienes ejercen la violencia están logrando su objetivo”.
En ese sentido, instó al Estado a reforzar los esquemas de seguridad y garantizar el derecho de los aspirantes a hacer política sin temor. “Es responsabilidad del Estado brindar garantías suficientes para que las elecciones se desarrollen en paz”, agregó.
Sobre la comparación con otros episodios de violencia electoral, el analista recordó que Colombia vivió su etapa más crítica en las décadas de los 80 y 90, cuando actores criminales como los carteles del narcotráfico y grupos armados ilegales atentaron contra líderes nacionales. A diferencia de entonces, dijo, “en los últimos 25 años no se había presentado un atentado tan cercano a un proceso presidencial”.
Lo más preocupante, sostuvo, es que la violencia subnacional —presente en regiones controladas por grupos como el Clan del Golfo o disidencias de las FARC— esté empezando a permear el escenario político nacional. “Ese traslado de la violencia al centro del poder electoral es una señal de alarma”, puntualizó.
El experto concluyó con un llamado a no normalizar la violencia política y a defender las instituciones democráticas mediante la participación activa, el debate respetuoso y la acción ciudadana.
Perfil

El politólogo e internacionalista Manuel Camilo González tiene amplia experiencia en docencia, investigación y divulgación especializada del conocimiento.
Profesor y consultor en las áreas de gobernanza democrática, seguridad y relaciones internacionales. Analista en diferentes medios de comunicación nacionales e internacionales. Actualmente es profesor del Departamento de Relaciones Internacionales de la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad Javeriana.
El dato
Al cierre de esta edición, el senador y precandidato Miguel Uribe Turbay, permanecía en UCI en la fundación Santa Fe. El acceso a visitas está restringido y solo pueden ingresar actualmente, su esposa María Claudia Tarazona y su papá, Miguel Uribe Londoño.
Leyenda
Actualmente, existen dos visiones opuestas sobre cómo debe funcionar la democracia en Colombia. Por un lado, hay quienes defienden el orden institucional establecido por la Constitución de 1991, que promueve una democracia representativa y el respeto a las normas. Por otro lado, hay sectores que buscan reinterpretar esas normas para avanzar hacia una democracia más directa, con mayor participación ciudadana. “Este conflicto entre ambas visiones es fundamental para comprender la situación política actual”, afirma el politólogo, Manuel Camilo González.



