Laura Sarabia, exministra de Relaciones Exteriores, reaccionó a la apertura de una investigación disciplinaria en su contra por el escándalo de los pasaportes, asegurando que todas las decisiones tomadas durante su gestión respondieron a instrucciones directas del presidente Gustavo Petro.
La declaración de Sarabia se conoció luego de que la Procuraduría abriera una investigación por posibles irregularidades en la expedición de pasaportes y en el contrato con la firma Thomas Greg & Sons, compañía que históricamente ha manejado la impresión de estos documentos en Colombia.
A través de un mensaje en su cuenta de X, la exfuncionaria defendió su actuación, reiterando su disposición a colaborar con las pesquisas y subrayando que el proceso ha sido “trazable y documentado”.
“Confío en la investigación que adelanta la Procuraduría. Desde el 5 de marzo pedí expresamente su acompañamiento, así como el de la Contraloría. Todo el proceso ha sido trazable y documentado. Cada decisión que se tomó respondió a instrucciones del Presidente, con un único propósito: garantizar la continuidad del servicio y actuar con responsabilidad ante las necesidades del país”, escribió Sarabia.
Trasfondo del escándalo
La investigación disciplinaria reaviva uno de los escándalos administrativos más delicados del último año, relacionado con la intención del Gobierno Petro de transferir la producción de pasaportes desde Thomas Greg & Sons hacia la Imprenta Nacional, con el respaldo del gobierno de Portugal.
Según Sarabia, dicha transición era técnicamente inviable debido a que la demanda de 8.000 pasaportes diarios supera ampliamente la capacidad de la Imprenta Nacional, situación que expuso en reuniones internas y documentos oficiales antes de su salida del cargo.
La renuncia irrevocable de Sarabia al Ministerio de Relaciones Exteriores fue interpretada por algunos sectores como un intento del Gobierno de deslindar responsabilidades en medio del escándalo, mientras que otros la leyeron como una muestra de desacuerdo con las decisiones del presidente Petro.
Tensión con la Casa de Nariño
El mensaje de Sarabia marca un punto de tensión en el interior del Gobierno, al señalar que cada paso que dio como canciller estuvo respaldado por instrucciones directas del jefe de Estado, en un momento en que la Procuraduría busca determinar responsabilidades individuales frente a las presuntas irregularidades en la contratación.
Su publicación también deja en evidencia las diferencias técnicas y políticas que se habrían presentado en el proceso, en el que Sarabia insistió en la necesidad de garantizar la continuidad del servicio, mientras que el Ejecutivo impulsaba la transición hacia la Imprenta Nacional.
Mientras el proceso avanza, el nombre de Laura Sarabia permanece en el centro de un caso que involucra millonarios contratos estatales, decisiones estratégicas de alto nivel y un pulso político con implicaciones para la Casa de Nariño.



