Al intervenir en el programa “Uno A En Vivo”, el candidato a la Gobernación de Risaralda habló sobre sus propuestas de gobierno, su visión del departamento y los temas que serán prioritarios en su administración
El médico Javier Darío Marulanda ha ocupado durante siete años la Secretaría de Salud en los dos períodos del gobernador Víctor Manuel Tamayo, ha estado encargado de la Gobernación de Risaralda en 34 oportunidades y está convencido que tiene el conocimiento y la trayectoria que se requieren para gobernar este territorio. “Soy el candidato de la gente, pero no sé si entre las 114.000 personas que me entregaron sus firmas está el doctor Tamayo. Él es un buen gobernante, un gran hombre y ser humano, he sido su compañero de trabajo en dos ocasiones y he hecho parte de su equipo Sentimiento de Todos, hoy me acompaña y aspiro a seguir su legado y sus propuestas de gobierno”, anotó Marulanda.
Al intervenir en el espacio “Uno A En Vivo” que se transmite por las plataformas digitales de la programadora Uno A TV y El Diario los días lunes, miércoles y viernes a las 7:30 de la mañana, reconoció que Tamayo ha hecho un buen gobierno, a pesar de que le tocó enfrentar tres problemas inéditos y de gran envergadura: la pandemia del Covid 19, el estallido social y un cambio de gobierno de un polo a otro, lo que de alguna manera trae inconvenientes a una administración
Sin embargo, aunque destaca muchas cosas positivas de este mandato, llamó la atención sobre dos aspectos que son prioritarios: la situación de la red vial terciaria y el detrimento de la salud mental de los risaraldenses.
Acerca de lo primero, anotó: “Es necesario tener un plan de choque para atender la situación de las vías terciarias; hace cuatro años nuestra prioridad era el Hospital San Jorge, hoy son las vías terciarias y la movilidad”. Y, sumado a ello, la reactivación económica en el período postpandemia que estamos transitando, tanto en el sector agropecuario como en el comercial. El segundo aspecto tiene que ver con la salud: “Me preocupa el consumo de estupefacientes que se ha venido incrementando en una proporción inmanejable, la edad promedio bajó de 12 a 9.5 años, así como el deterioro de la salud mental en una región que está en los tres primeros puestos en intentos suicidas y ya llevamos siete casos en los últimos dos meses. La salud mental se desbordó después de la pandemia y también por determinantes sociales”, aseguró.
Obras en salud
A la par con esos dos aspectos, Marulanda considera necesario darle continuidad a tres obras en salud que impulsó este gobierno: el hospital de alta complejidad, la clínica maternoinfantil y el centro atención integral a personas con problemas de consumo de estupefacientes.
Con relación al ruido que se ha generado sobre el hospital de cuarto nivel “Clínica Carolina Larrarte – Nuestra Señora de los Remedios”, anotó que más allá de las discrepancias que existen con el gobierno nacional sobre el nombre del hospital, el modelo de gobernanza y la ejecución de los recursos, va a defender esta iniciativa en forma contundente: “Estamos dispuestos a sentarnos y a dialogar sobre los reparos del gobierno, pero no a devolver los recursos que son una gestión impecable que ha hecho esta administración y que son de la gente de Risaralda y del Eje Cafetero, es una necesidad puntual y latente. Lo fundamental no se negocia, estamos hablando de la vida y la salud de las personas y de ciudades amigables con el medio ambiente y eso debe primar por encima de las afinidades o no políticas”.
Fomento a municipios
Otras de las prioridades de su gestión de gobierno será el desarrollo económico y turístico de los municipios, que se frenó por la pandemia y el estallido social. Y para ello considera que se deben recoger iniciativas del gobierno anterior, como Los Pueblos con Encanto, el avistamiento de aves y los Miradores Turísticos y aprovechar en un 100% las ventajas del Paisaje Cultural Cafetero: “Mi propuesta es hacer turismo de aventura, agropecuario, ambiental, que permita recuperar la cultura, la gastronomía de los municipios, hacer rutas turísticas organizadas y eso será una propuesta que permite ingresos y flujo de caja a la región”.
Reconoció, sin embargo, que el tema de la inseguridad y la presencia actores armados ilegales en nuestras fronteras pueden afectar esas posibilidades.
“Hemos sido un territorio respetuoso, de paz, que ha permitido que la democracia fluya, que crezcan buenas empresas y buenas ideas, nosotros no podemos perder lo que hemos recuperado. Aquí el mensaje es contundente: no vamos a ceder ni un milímetro de nuestro territorio, vamos a trabajar muy de la mano con las autoridades, con la presencia militar y de policía, que es fundamental para la seguridad”.
Y agregó al respecto: “Tenemos que brindarle seguridad a los turistas y a los inversionistas que hoy quieren hacer grande a Risaralda y eso implica no solo la seguridad jurídica, sino una sensación, una percepción y una realidad de seguridad. No podemos permitir que Risaralda se convierta en una ola de inseguridad que, de alguna manera, nos ahuyente o genere incertidumbre entre quienes quieren venir a conocer, a vivir y a disfrutar este territorio”.
Inversión social
Con el argumento de que el mejor subsidio es un empleo, el médico Marulanda aseguró que de llegar a la Gobernación de Risaralda no solo les dará continuidad a los programas sociales del Gobernador Tamayo sino que procurará fortalecerlos: “Risaralda sin hambre es un programa, no un capricho del gobernador Tamayo, que hoy tiene al departamento ocupando los primeros puestos en cuanto a desempeño: Risaralda es cuarto en competitividad, es segundo en disminución de la pobreza, y eso quiere decir que los programas sociales como mercados, sopas calientes, suplementos alimentarios, coladas, alimentación escolar, entrega de kits y de zapatos a los niños, son fundamentales”.
Destacó, por ejemplo, que por este medio se está llevando alimentación a los adultos mayores atendidos en los centros de vida, muchos de los cuales no tiene como funcionar, más de 10.000 personas con algún grado de discapacidad están recibiendo atención, así como alrededor de 10.000 estudiantes de escasos recursos económicos. En suma, son unos 40.000 beneficiarios, pero hay otros 40.000 que también demandan atención: “Por eso el programa social de Risaralda sin Hambre lo vamos a mantener y procurar que llegue dónde debe llegar y a quienes realmente lo necesiten. Así que no solo mantendremos el programa, sino que trataremos con la empresa privada de incrementarlo”, dijo Marulanda.
En esta misma dirección anunció que impulsará el programa “Cuidado para Cuidadores” que busca generar opciones de empleo para 10.500 personas que deben permanecer en casa cuidando a sus parientes enfermos y que retomará el programa “Crío y Siembro, Como y Ahorro” como estrategia de seguridad alimentaria para el campo.
Gobierno de todos
El médico Javier Darío Marulanda indicó que haciendo uso de la independencia política con la que está adelantando su campaña electoral, invitará a los mejores risaraldenses a que hagan parte de su gobierno a partir de enero del 2024.
“Soy el candidato con mayor libertad, con menos peso, con menos historia pero con la mayor posibilidad de escribirla; invito a los risaraldenses con la gran posibilidad de llegar al gobierno y decirles a los mejores que gobiernen conmigo y que puedo escogerlos con la libertad que me da el no tener esas cargas burocráticas y esas obligaciones con determinados equipos políticos”, puntualizó.



