De no prestarle atención inmediata a la carretera entre Apía y Pueblo Rico, en un nomento dado los departamentos de Risaralda y Chocó quedarían incomunicados
En la medida que arrecia la ola invernal, también aumenta el riesgo de perder tramos carreteables importantes en territorio risaraldense, como sucede en la vía que comunica a este departamento con el Chocó, que amenaza con desaparecer si no se le pone atención de manera urgente.
En diferentes oportunidades así lo ha reiterado el alcalde de Pueblo Rico, Leonardo Fabio Siágama Gutiérez, quien ha tocado puertas en todas las instancias gubernamentales, así como a la clase política y parlamentaria de la región.
Entre los sectores que registran riesgo inminente de colapsar por fallas naturales, figura la vía entre Apía y Pueblo Rico específicamente en el sitio conocido como La Línea, punto limítrofe de estas dos localidades del departamento de Risaralda.
De acuerdo con el mandatario de los puebloriqueños, en un recorrido que hizo en compañía de algunos funcionarios de la oficina de Planeación de su municipio, pudieron observar, deducir y registrar los fallos y el deterioro de esta vía, en el tramo 3 de la ruta 50, el cual tiene el PR 0+000 en el corregimiento de Santa Cecilia.
Una vez identificados los sitios críticos, el alcalde de Pueblo Rico, mediante oficio dirigido a la directora territorial de Invías en Risaralda, María Celeny Ocampo Arias le reiteró en la necesidad de salvaguardar la integridad de la Ruta 50, ya que es la única vía que comunica con el Chocó, advirtiendo que si se pierde la banca en uno o varios sitios del tramo, quedaría embotellada la región, porque es la única salida de los puebloriqueños hacia Pereira; además no quedaría acceso terrestre hacia el Chocó, generando el colapso de la economía en la zona, teniendo en cuenta que por esta carretera se mueven muchos productos como materiales para construcción, combustibles, además de un considerable número de camiones y toneladas de insumos vitales como alimentos, medicinas y demás, hacia Quibdó, Istmina y otras poblaciones.
Clamor
“Es muy importante que Usted como directora de Invías Risaralda, así como nuestros gobernantes de orden nacional y regional y representantes de los diferentes ministerios públicos, conozcan de primera mano la situación del riesgo en el que se encuentra esta vía”, anotó Siágama Gutiérrez.
Agregó el burgomaestre, que esta carretera ha sido una necesidad muy sentida de los pobladores de las regiones que están en la ruta de esta vía que desde hace más de cuarenta años esperan verla concluida sin que haya sido posible.
Explica el gobernante, que dada la época de invierno, la gran pluviosidad, la humedad de la zona y la alta saturación que presentan los taludes en algunos sectores, se puede pensar en la reactivación a corto plazo de unas superficies o planos de falla en los puntos afectados, que pueden llevar a la pérdida parcial o total de la vía, con sus consecuentes afectaciones.
Pide atención
Hace referencia a nueve sitios con derrumbes, movimientos de masa, pérdida de banca que necesitan ser diagnosticados por profesionales del área como ingenieros, geotecnistas, geólogos y que estructuren unas soluciones integrales que permitan mantener la vía en perfecto estado.
Clama con urgencia la presencia con acciones contundentes de los entes comprometidos en esta solución y así garantizar tanto la integridad como la calidad de vida de los habitantes y demás actores que hacen uso de este importante corredor vial.
“Espero que lo aquí consignado se convierta en una herramienta útil y permita a su dependencia disponer de los recursos técnicos y financieros para recuperar la vía y devolverle la tranquilidad a los usuarios de esta ruta nacional”, puntualizó el alcalde de Pueblo Rico.



