En un movimiento sorpresivo dentro del alto gobierno, el presidente Gustavo Petro designó este miércoles 18 de junio al pastor Alfredo Saade como su nuevo jefe de gabinete. La Presidencia de la República ya publicó su hoja de vida en el portal oficial, lo que formaliza su llegada al cargo.
Saade, conocido por su activismo religioso y político, fue precandidato presidencial por el Pacto Histórico en las elecciones de 2022, donde respaldó públicamente la candidatura de Petro tras retirarse de la contienda interna. Su nombramiento reemplaza al controvertido Armando Benedetti, quien deja el cargo en medio de una relación cada vez más distante con el Ejecutivo y tras diversos episodios polémicos.
De acuerdo con su hoja de vida, Alfredo Saade es profesional en Derecho, con una especialización en Gerencia en Gobierno y Gestión Pública. Además, ha trabajado como contratista del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en varios proyectos, y se ha desempeñado como director de la Asociación Colombiana de Áreas Metropolitanas (Asoareas), una organización que impulsa la integración y el desarrollo regional en Colombia.
La llegada de Saade al gabinete presidencial ha generado reacciones diversas en los sectores políticos. Mientras algunos miembros del Pacto Histórico saludaron su nombramiento como una apuesta por la “lealtad al proyecto político del cambio”, voces críticas cuestionan la experiencia administrativa del pastor y su cercanía con sectores evangélicos conservadores.
La jefatura de gabinete es una figura recientemente fortalecida en la estructura del Ejecutivo, que articula las decisiones del presidente con los distintos ministerios y entidades del Estado. En este rol, Saade deberá enfrentar retos complejos como la coordinación del plan de gobierno, la implementación de las reformas sociales impulsadas por Petro, y la gestión de relaciones con el Congreso y los partidos aliados.
Este nombramiento marca un nuevo giro en la composición del equipo cercano del presidente, a menos de dos años de iniciado su mandato, y en un contexto político cargado de tensiones por la tramitación de reformas estructurales y los recientes reacomodos en el gabinete ministerial.



