El presidente Gustavo Petro firmó una resolución que designa a 18 exjefes paramilitares como gestores de paz para avanzar en el proceso de reconciliación y reparación en el país.
Entre los nombrados se encuentran reconocidos exlíderes de grupos paramilitares, como Carlos Mario Jiménez, alias “Macaco”; Rodrigo Tovar, alias “Jorge 40”; y Diego Fernando Murillo, alias “Don Berna”, quien cumple condena en Estados Unidos. La medida ha generado un intenso debate en el país, dado el perfil de los involucrados.
De acuerdo con la resolución, la designación de estos gestores de paz tendrá una vigencia inicial de seis meses, período durante el cual los exparamilitares deberán presentar propuestas y aportar al desmantelamiento de las organizaciones criminales en el país.
Además de Jiménez, Tovar y Murillo, la lista incluye a otros exjefes paramilitares de alto perfil, como Ramiro “Cuco” Vanoy, Hernán Giraldo, Hebert Veloza, Manuel Pirabán y el extraditado Salvatore Mancuso, quien ya había sido nombrado gestor de paz en una resolución previa y hoy está en libertad.
¿Podrían ser liberados?
Según el documento, el estatus de gestor de paz no modifica la situación jurídica de los designados ni representa beneficios judiciales, pero sí podrán ser liberados los que aún están cumpliendo penas, para llevar a cabo las actividades propias de su designación.
“Para el cumplimiento de las tareas y actividades que se deriven de la anterior designación, el Gobierno Nacional, por intermedio del Consejero Comisionado de Paz, solicitará a las autoridades penitenciarias y carcelarias brindar las medidas necesarias”, señala la resolución.
“Preferimos la verdad para aliviar el dolor de las víctimas”.
Las víctimas del conflicto armado en Colombia habían expresado su apoyo para que Carlos Mario Jiménez, conocido como ‘Macaco’, fuera designado gestor de paz, en un esfuerzo por obtener verdad, justicia y reparación integral en las regiones donde operaron los frentes Cacique Pipintá y Héroes y Mártires de Guática.
“Las víctimas han insistido en la necesidad de un protocolo que defina el tipo de verdad que esperan conocer de Jiménez, subrayando que esta debe incluir temas de impacto político y no limitarse a declaraciones en la justicia estadounidense o colombiana”, afirmó Eisenhower Zapata, coordinador de la Mesa de Víctimas en Risaralda.
Señala Zapata que, aunque Jiménez ya cumplió 13 años de cárcel en los Estados Unidos, las víctimas sostienen que su interés radica en conocer la verdad, más que en la prolongación de su condena.
La reparación también es un aspecto central en las demandas de la comunidad. Jiménez es uno de los pocos exparamilitares que entregó propiedades valoradas en 53.000 millones de pesos para este propósito.
Sin embargo, las víctimas afirman que estos bienes terminaron en manos de otras personas. “Como parte de un periodo de prueba de seis meses en su rol como gestor de paz, Jiménez podría tener contacto directo con las comunidades afectadas, lo que permitiría un diálogo sobre temas de verdad, justicia y reparación”, puntualizó.
Datos de interés
- El reconocimiento como gestores de paz no modifica su situación jurídica, ni las medidas de aseguramiento vigentes o su régimen de libertad, ni conlleva beneficios judiciales.
- El Gobierno advierte que esta designación es revocable y que los gestores deberán comprometerse a asistir a las diligencias judiciales que se les requieran y a presentar informes periódicos sobre sus actividades.
- Esta designación del gobierno Petro se dio mediante la resolución 453 de 2025.
- La resolución advierte que la designación será inicialmente por seis meses para que los nuevos gestores de paz “contribuyan con su conocimiento y experiencia al desarrollo de actividades de construcción”.



