Con el respaldo de más de 1.300.000 firmas recogidas por su movimiento “Volvamos a Confiar”, Córdoba se presenta como una carta de relevo generacional que busca unificar al conservatismo de cara a las elecciones de 2026.
El pereirano Carlos Felipe “Pipe” Córdoba oficializó su inscripción como precandidato presidencial del Partido Conservador Colombiano, en un acto realizado en la sede de la colectividad en Bogotá y acompañado por la presidenta del Directorio Nacional, Nadia Blel.
Córdoba, excontralor general, señaló que su aspiración busca recoger y representar a todas las corrientes del conservatismo.
Durante el anuncio, Córdoba también se refirió a las más de 1.300.000 firmas recogidas con su movimiento “Volvamos a Confiar con Pipe Córdoba”, con el que ya había superado el requisito para inscribirse como candidato independiente. Sin embargo, decidió poner ese respaldo ciudadano al servicio de la colectividad.
“A partir de hoy pongo a disposición del partido las más de 1.300.000 firmas de mi movimiento e invito a todos a participar en este proyecto de la mano del Partido Conservador Colombiano”, reiteró.
La inscripción de Córdoba marca el inicio de una nueva etapa en el proceso interno del Partido Conservador, mientras se define el mecanismo para escoger a su candidato único de cara a las elecciones presidenciales de 2026.
Según indicó el precandidato, su propuesta se centra en “devolverle la confianza al país mediante la seguridad, las oportunidades y la lucha contra la corrupción”. Dijo además, “Queremos unificar al partido de cara al 2026”.
Cierre de filas
“Las nuevas fuerzas del Partido Conservador —particularmente parlamentarios de Senado y Cámara con alta votación en distintas regiones del país— han comenzado a cerrar filas en torno a la figura de Córdoba. Entre sus apoyos se encuentran liderazgos fuertes de la Costa Atlántica y senadores de otras regiones, como el risaraldense Samy Merheg, quien se ha convertido en uno de sus principales promotores dentro de la colectividad.
Su perfil joven, su estilo cercano y su capacidad de liderazgo han permitido que Córdoba se posicione como una cara nueva dentro del conservatismo, en contraste con dirigentes tradicionales como Efraín Cepeda, que representan sectores que muchos consideran en retirada.
En ese relevo generacional, Felipe “Pipe” Córdoba aparece como una ficha central para incidir en la conformación de alianzas, la definición de candidaturas presidenciales y la eventual participación del conservatismo en un futuro gobierno de derecha o centroderecha”, afirmó el analista Marco Antonio Pérez.
Los otros aspirantes
La contienda dentro del Partido Conservador ha estado marcada por desacuerdos entre el senador Efraín Cepeda y el excontralor Felipe Córdoba, quien consiguió ampliar el plazo de inscripciones gracias al apoyo de varios dirigentes conservadores.
Otros aspirantes presidenciales del partido conservador son Juana Carolina Londoño, exrepresentante por Caldas, quien pidió una Convención Nacional para definir la candidatura, Rubén Darío Lizarralde, exministro de Agricultura y crítico del ingreso de Córdoba a la precampaña y Carlos Velásquez, coronel (r) y exlíder del Bloque de Búsqueda que desmanteló el Cartel de Cali.
El dato
El Directorio Nacional Conservador definirá el mecanismo con el que escogerá a su candidato para la consulta interpartidaria de marzo.



