Por Pilar Salcedo Jiménez
En diálogo con El Diario del Otún, analistas se refieren a los desafíos que enfrenta Colombia para construir una cultura democrática en la que el conflicto no derive en violencia.
Según explicó el profesor Yann Basset, de la Facultad de Estudios Internacionales, Políticos y Urbanos de la Universidad del Rosario, la política por naturaleza implica desacuerdos y confrontación de ideas, pero el reto está en reconocer a los otros como adversarios y no como enemigos. “Nunca se deben cruzar los límites hacia la violencia”, advirtió.
Pero desafortunadamente, es lo que ha pasado en Colombia y el magnicidio contra Miguel Uribe Turbay, estremeció no solo a las generaciones que ya habían pasado por estos hechos violentos, sino a los más jóvenes que nunca habían sido testigos de la violencia política contra la vida de un político en ejercicio.
El académico recordó que el país carga con una larga historia de violencia política, lo que dificulta superar el odio heredado de épocas pasadas. “No hay recetas milagrosas”, afirmó, aunque señaló que la experiencia, la convivencia y la apertura a múltiples puntos de vista son claves para desactivar la polarización.
En su concepto, en Colombia se incurre en dos extremos: el uso de la violencia en la política o la negación del conflicto, fingiendo consensos inexistentes y presentando los problemas como asuntos meramente técnicos. “El camino está en encontrar un justo medio, reconociendo los desacuerdos y evitando reducirlos a dos bandos enfrentados”, puntualizó.
Sobre el papel de las redes sociales, fue enfático: “Hacen mucho daño porque fomentan reacciones de odio y estigmatización. La política necesita más espacios directos de discusión, no limitarse a debates virtuales cargados de sarcasmos y reacciones inmediatas”.
Para el experto, ampliar los canales de diálogo, fomentar la mediación y evitar la comunicación polarizante son pasos esenciales para fortalecer la democracia colombiana.
En cifras
Según cifras de la Misión de Observación Electoral- MOE de 106 agresiones registradas con corte al 8 de julio de 2025, el 69,81% (74) fueron amenazas, el 16,04% (17) atentados, el 10,38 % (11) asesinatos, el 2,83% (3) secuestros y el 0,94% (1) violencia contra la mujer en la política.
Llamado a la unidad
En un mensaje dirigido a candidatos y precandidatos presidenciales, el precandidato presidencial David Luna convocó a la unidad de la oposición de cara a las elecciones de 2026. Luna se ofreció a renunciar y “cargar la maleta de otro hombre o mujer que asuma este papel”.
Por su parte, el presidente Petro, llamó a frenar el odio tras el sepelio de Miguel Uribe Turbay. Sin embargo, en su cuenta de la red social X, antes del magnicidio contra Miguel Uribe, Petro se refirió al fallecido expresidente Julio César Turbay, abuelo de Miguel Uribe, como responsible de llevar a “10.000 colombianos a la tortura” durante su gobierno, a través del denominado “estatuto de seguridad”.
En medio de las voces que piden conciliación y bajarle al discurso político, duras frases se escucharon por parte del padre del fallecido senador, Miguel Uribe, en la voz de su padre, Miguel Uribe Londoño, durante su sepelio.
1. Esta guerra tiene responsables y culpables. “No tenemos duda quién la permite.”
2. “Tenemos una oportunidad única de frenar esta locura en el 2026, no la desaprovechemos.”
3. “No es casualidad que este ataque terrorista […] haya ocurrido justo cuando Miguel estaba levantando su bandera de lucha: una Colombia que vuelva a tener seguridad.”
El dato
Con corte al 8 de julio, la Misión de Observación Electoral (MOE) registró 106 agresiones contra actores políticos en 2025.



