Presidir para luego aspirar, de dirigir corporaciones, algunos buscarán candidaturas locales

Las presidencias de Concejos y Asambleas son escenarios de control y debate, pero también plataformas de proyección política. En Pereira, Dosquebradas y Risaralda, varios dirigentes locales comienzan a perfilar sus aspiraciones para 2027, mientras analistas advierten sobre una cultura política centrada que pareciera desplazar la gestión.

Por Redacción Política

Aunque todavía faltan casi dos años para las elecciones locales de octubre de 2027, en Pereira ya se empiezan a mover las fichas políticas, con miras a estos cargos de elección popular, como son Alcaldía y Gobernación.

En los corrillos políticos suenan nombres de quienes aspiran a suceder a los actuales mandatarios que ocupan estas posiciones, con un punto en común, algunos provienen de las presidencias de los concejos y asamblea, en tanto que otros, ocuparán esos cargos de poder en 2026.

Entre los aspirantes que ya comienzan a perfilarse, según fuentes políticas consultadas, están el concejal Joan Manuel Ríos y el diputado Pablo Giordanelli, actuales presidentes del Concejo de Pereira y de la Asamblea de Risaralda, respectivamente.

Ambos, de origen liberal, tendrían en la mira la Alcaldía de Pereira y la Gobernación de Risaralda, como próximos escalones en sus carreras políticas.

El comentarista político Octavio Cardona, a través de su portal El Blog del Ministro, reveló que Ríos, ya no estaría en las filas liberales y que se siente como seguro candidato a la Alcaldía en 2027, porque considera que tiene el respaldo para hacerlo.

Este apoyo, según Cardona, no sería un caso aislado: varios dirigentes locales estarían celebrando promesas similares, en otras palabras, varios aspirantes creen contar con la ‘bendición’ del mandatario actual, y así lo quieren dar a entender, con fotos que evidencian cercanía, sonrisas y afecto.

Al anterior panorama se añade otro hecho curioso: La concejala Carolina Herrera, también tendría puesta su aspiración en la Alcaldía, al igual que el presidente del partido de la U en Risaralda, Juan Carlos Valencia. Herrera será la próxima presidenta del Concejo en 2026 y Valencia, asumirá la presidencia de la Asamblea, según los acuerdos pactados.

A ellos se suman otros nombres como el del secretario de Desarrollo Económico de Pereira, Cristian Toro, o el del exgobernador Víctor Manuel Tamayo, quien podría intentar volver al primer cargo de la ciudad, argumentan nuestras fuentes.

Acerca de este tema,. consultamos también la opinión del periodista y comentarista político, Obed Moreno. “Frente al desempeño de Joan Manuel Ríos como presidente del Concejo de Pereira y Pablo Giordanelli como presidente de la Asamblea de Risaralda para este 2025, considero que, en política, cada cargo público es una escuela. Quien aspira a ser alcalde o gobernador debería primero demostrar liderazgo, independencia y resultados concretos en los espacios donde inicia su carrera. Sin embargo, ambos parecen haber confundido el orden natural de ese proceso”.

Moreno considera que, desde el inicio de sus periodos, los dos dirigentes han proyectado más su interés electoral que su rol institucional. En lugar de fortalecer su trabajo como presidentes de corporaciones deliberantes, se han enfocado en posicionarse como posibles candidatos: Ríos a la Alcaldía de Pereira y Giordanelli a la Gobernación de Risaralda.

“En el caso de Ríos, se esperaba un liderazgo más firme frente a la administración municipal de Mauricio Salazar Peláez, promoviendo un control político serio, profundo y sin complacencias. Sin embargo, su gestión se ha percibido como demasiado cercana al mandatario (muestra de ello una foto comiendo fríjoles con Mauricio Salazar), con escaso debate de fondo y una postura más conciliadora que vigilante.

Algo similar ocurre con Giordanelli, cuya presidencia en la Asamblea ha sido poco visible y débil en comunicación pública. La Asamblea de Risaralda, bajo su dirección, ha carecido de una estrategia informativa sólida: la ciudadanía raramente conoce las fechas o los temas de los debates, y la corporación ha perdido protagonismo como escenario de control político y participación ciudadana.

Ambos casos reflejan una tendencia común: usar el cargo como trampolín político antes de cumplir plenamente con las responsabilidades que éste implica. En lugar de consolidar una trayectoria basada en resultados concretos —como gestión de iniciativas, fortalecimiento del control político o modernización administrativa—, se ha optado por una estrategia de exposición y cálculo electoral”, concluye el comentarista político Obed Moreno.

Figuración y visibilidad

Por su parte, el analista Marco Pérez plantea una crítica más estructural al fenómeno. Según él, las presidencias de los concejos y asambleas se han convertido en escenarios de figuración temporal, donde el objetivo parece ser ganar visibilidad mediática más que fortalecer la institución o ejercer un control político efectivo.

Pérez señala que, por la naturaleza colegiada de estas corporaciones, la notoriedad de sus líderes suele ser pasajera: “La visibilidad que otorga el cargo se desvanece con la misma rapidez con que llegan las nuevas mesas directivas, dejando tras de sí una gestión sin huella”.

Así las cosas, lo que debería ser un espacio de debate, control y construcción de políticas públicas, se ha transformado en una vitrina electoral de corto plazo y se apuesta más por la fotografía, que por el legado político.

“El problema no es solo individual, sino cultural e institucional: la política local sigue confundiendo figurar con servir. Mientras los cargos sigan siendo usados como trampolines y no como instrumentos de transformación, las corporaciones públicas continuarán siendo escenarios de paso, donde se privilegia el brillo momentáneo del poder sobre la construcción de una gestión que deje huella”, afirma Pérez.

En Dosquebradas

En el municipio de Dosquebradas, el concejal Eduar Arias, de origen conservador y aliado del alcalde Roberto Jiménez, culmina su periodo al frente de la corporación, con una gestión vinculada al bloque político que respalda a la actual administración.

Fuentes cercanas al entorno político dosquebradense señalan que, aunque en algún momento Arias mostró interés en proyectarse hacia una eventual candidatura a la Alcaldía, dicha intención parece haberse desvanecido.

La presidencia del Concejo en 2026 será asumida por José Humberto García Morales, hermano del exdiputado Alexander García. “Este relevo no solo representa un cambio administrativo, sino también un posible movimiento estratégico dentro del ajedrez político de Dosquebradas”, indican fuentes consultadas.

El dato 1

El concejal Joan Manuel Ríos, es autor del acuerdo No. 38 de 2023, por el cual se declara la arepa como patrimonio cultural de Pereira. Por esta razón es conocido como “el concejal de la arepa”.

El dato 2

El diputado Pablo Giordanelli a lo largo de su carrera ha promovido el bienestar animal y por más de 15 años ha liderado a la comunidad de motociclistas.

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