Durante la socialización del proyecto de presupuesto 2025 en la Asamblea Departamental de Risaralda, los diputados expresaron sus preocupaciones y desafíos frente a la ejecución financiera para el próximo año. El proyecto presentado por la Gobernación asciende a $1.081.266 millones, lo que representa un incremento del 21,52% con respecto a 2024. Este presupuesto se divide principalmente en inversión, funcionamiento y servicio de la deuda, con un enfoque fuerte en inversión, que recibe la mayor asignación.
La inversión, que alcanza los $902.079 millones, es el rubro más significativo, con un aumento del 23,35% en comparación con el año anterior. Este crecimiento está orientado a fortalecer sectores prioritarios como la salud, que recibirá $372.516 millones, y la educación, con una asignación de $346.081 millones. Estas dos áreas se consolidan como pilares fundamentales del desarrollo departamental y continuarán recibiendo una inyección importante de recursos en 2025.
Uno de los temas clave discutidos fue la reducción de recursos por parte del Gobierno Nacional. El diputado Javier Darío Marulanda destacó que Risaralda será uno de los departamentos más afectados, con una disminución del 24% en los aportes, lo que impactará de manera significativa el sector salud.
“Hoy hay un gran reto en la administración departamental. Vimos cómo a 29 departamentos se les ha diluido el recurso, y Risaralda es uno de ellos. Esto nos va a obligar a realizar una mejor gestión y a ser más eficientes tanto en la gestión de las rentas propias como en el gasto”, afirmó Marulanda.
Este escenario obligará a la Gobernación a hacer ajustes importantes para optimizar los recursos y garantizar que los servicios básicos no se vean comprometidos. En este sentido, Marulanda agregó que será necesario ajustar la ejecución presupuestal del próximo año con base en los resultados de este año. “No va a ser fácil con el presupuesto nacional, y eso se va a ver reflejado en los diferentes sectores”, concluyó.
A esta preocupación se sumó la del diputado Durguez Espinosa, quien expresó su inquietud sobre la reciente entrega del Teatro de Santa Rosa de Cabal, que deberá ser operado por la administración departamental. Espinosa subrayó que será necesario hacer una modificación al presupuesto para incluir los gastos operativos de este espacio cultural. “El funcionamiento del teatro no ha sido contemplado en el presupuesto actual, por lo que se deberán hacer ajustes para garantizar su operación”, puntualizó.
Destinación de recursos
El funcionamiento, que incluye gastos de personal y generales, se proyecta en $147.646 millones, lo que representa un incremento del 8,73% con respecto a 2024. Este componente es esencial para asegurar el adecuado funcionamiento de la administración pública. El servicio de la deuda, por otro lado, tendrá una asignación de $27.448 millones, con un crecimiento del 43,51%, reflejando el aumento en las obligaciones financieras del departamento.
En términos de ingresos, se espera que el departamento recaude $307.258 millones en ingresos corrientes, un 16% más que en 2024, y $98.880 millones en recursos de capital, lo que representa un incremento del 273%. Este crecimiento proyectado en los ingresos muestra una mejor capacidad de gestión y optimización de los recursos propios del departamento.
El 74,80% del presupuesto total estará destinado al gasto público social, priorizando sectores como agua potable, saneamiento básico, agricultura, desarrollo rural y atención a grupos vulnerables. Estos sectores, clave para el bienestar social, verán incrementos significativos en sus asignaciones, destacando la inversión en promoción social, que pasará de $18.356 millones en 2024 a $31.676 millones en 2025.
Con este presupuesto, la Gobernación de Risaralda busca enfrentar los retos financieros con un enfoque en la eficiencia del gasto y la optimización de los recursos, a la vez que mantiene su compromiso con el desarrollo social y económico del departamento. Sin embargo, los diputados coincidieron en que será necesario estar atentos a la evolución de la situación fiscal nacional y ajustar las prioridades para garantizar una ejecución adecuada y responsable.
El presupuesto proyectado para el 2025 en Risaralda refleja un enfoque claro en el fortalecimiento de los sectores sociales, especialmente en salud y educación, que recibirán gran parte de los recursos. Este énfasis en el gasto social, responde a la necesidad de atender de manera prioritaria las demandas de la población, en un contexto donde los recursos del Gobierno Nacional han disminuido significativamente.



