Por Pilar Salcedo Jiménez
En 1997, la Corte Constitucional recibió una acción de tutela presentada por una persona nacida con ambigüedad genital, una condición que impedía determinar si era biológicamente hombre o mujer. Este caso reveló una profunda invisibilización de una población históricamente marginada por el sistema de salud y por la legislación colombiana.
La persona solicitó atención médica, pero los médicos se negaban a realizar una cirugía de reasignación de sexo ante la falta de un protocolo claro y el temor a tomar decisiones sin un marco legal que los respaldara.
El caso evidenció una ausencia total de estadísticas oficiales sobre esta condición, aunque se estimó que uno de cada 15.000 niños en Colombia podía nacer con ambigüedad genital.
Tras analizar el expediente, la Corte Constitucional no solo reconoció la situación de vulnerabilidad de estas personas, sino que estableció un precedente fundamental al fijar reglas para los procedimientos médicos. Entre ellas, introdujo el concepto de consentimiento por etapas, que implica que cualquier intervención quirúrgica debe realizarse bajo un consentimiento informado, calificado, persistente y acompañado de apoyo psicosocial.
Esta sentencia, emitida en 1999, se convirtió en un hito para la protección de los derechos de personas intersexuales —anteriormente denominadas hermafroditas— y marcó el inicio de un enfoque jurisprudencial más incluyente.
Esta fue una de las tantas sentencias que a través de tutelas, ha proferido la Corte Constitucional.
Fue una decisión histórica que marcó un punto de inflexión en la lucha contra la vulneración de derechos. Otras sentencias han invisibilizado a la población desplazada, ha reconocido los derechos de niños, niñas, adolescentes, las mujeres y sujetos de especial protección.
“Gracias al trabajo de la Corte, el orden constitucional y el Estado de Derecho, perduran. La Constitución no se ha quedado como letra muerta”, afirmó Jorge Ibáñez Nassar, presidente del tribunal.
Las bondades de la tutela
Actualmente, la Corte Constitucional recibe más de 80.000 tutelas al mes, muchas de ellas relacionadas con derechos fundamentales como la salud, el acceso a medicamentos y la inclusión de personas con discapacidad. Para los magistrados, cada sentencia tiene el poder de transformar vidas.
El dato
En 33 años se han presentado más de 10 millones de tutelas. Actualmente se reciben entre 80.000 y 84.000 tutelas.



