Por Pilar Salcedo Jiménez
Tras la intervención del presidente Gustavo Petro durante la instalación del nuevo periodo legislativo en el Congreso, diversos sectores políticos y de opinión han reaccionado ante el tono y contenido del discurso presidencial.
El Diario del Otún consultó la opinión del analista Enrique Serrano, quien además es docente de la Facultad de Estudios Internacionales, Políticos y Urbanos de la Universidad del Rosario.
Para Serrano, el mensaje del presidente Petro en su discurso fue “triunfalista, desconectado de la realidad nacional y predecible”.
Serrano cuestionó que el mandatario se retirara del recinto sin escuchar a la totalidad de los voceros de la oposición, a pesar de haber manifestado que no quería “cortarles la voz”.
Para el analista, esta actitud, sumada al contenido del discurso, refleja una visión unilateral del país que no corresponde con el panorama que perciben amplios sectores ciudadanos y legislativos.
“El presidente insiste en presentar una Colombia que avanza en seguridad, economía y estabilidad, cuando la mayoría del país percibe exactamente lo contrario”, señaló Serrano. Según explicó, este contraste genera una sensación de irrealidad y desconfianza, “como si el presidente estuviera viendo un paisaje completamente distinto al del resto de los colombianos”.
El analista también destacó que el discurso fue extenso y errático, con afirmaciones que minimizan los escándalos de corrupción recientes y que incluso los atribuyen a conspiraciones contra el Gobierno. Esta narrativa, en su opinión, ha contribuido a un ambiente de polarización, donde “dos visiones irreconciliables del país se enfrentan constantemente: la del Gobierno y la de la ciudadanía”.
Durante su intervención, Serrano subrayó que este tipo de discursos, lejos de propiciar consensos, agravan la frustración generalizada de la población. “Parece una batalla campal de argumentos entre dos mundos distintos. Y eso deja claro cómo será el último año de Gobierno de Petro: un forcejeo constante entre dos visiones contrapuestas del país”.
Los gritos de “reelección”
Otro hecho que llamó la atención en el Congreso fue la arenga del jefe de gabinete, Alfredo Saade, que gritó “¡Reelección, reelección!” mientras el presidente se retiraba del recinto después del discurso de la representante Lina María Garrido, del partido de oposición, Cambio Radical.
En ese momento, el presidente se fue del recinto con el puño en alto, gesto que replicaron sus funcionarios. El analista político Enrique Serrano fue enfático en advertir que “ni siquiera quienes lo apoyan parecen respetar la Constitución, que prohíbe expresamente la reelección presidencial”.
“Hablar de reelección es desafiar abiertamente el orden institucional. Es como si estuvieran gritando un golpe de Estado de forma indirecta”, agregó. Para el analista, estos gestos evidencian una desconexión total con la realidad jurídica y política del país, máxime en un momento en el que el presidente Petro enfrenta bajos niveles de popularidad a nivel nacional e internacional.
Nuevos presidentes
Lidio García del partido liberal es el nuevo presidente del Senado de la República, elegido con 97 votos a favor de 101 posibles. Ahora reemplazará a Efraín Cepeda, senador del partido conservador. García dio un mensaje contundente: “Lo más rentable hoy en política es atacar al Congreso. Pero no podemos seguir permitiendo que ser congresista equivalga a cargar un San Benito inquisidor”. Por su parte, Julián López, del partido de la U, es el nuevo presidente de la Cámara de Representantes.
Los nuevos proyectos
En el inicio de la última legislatura del Gobierno Petro, el ejecutivo busca consolidar las reformas clave como la reforma a la salud, la ley de paz total, la reforma a la educación, la reforma pensinal, la jurisdicción agraria y la reforma tributaria.
El dato
El presidente Petro se fue de la plenaria después de la intervención la representante Lina María Garrido, quien le dijo a Petro en su cuenta de X: “El tormento suyo soy yo”.



