Por Pilar Salcedo Jiménez
La presencia de Álvaro Uribe Vélez busca servir de ‘ancla’ para atraer respaldo y consolidar al partido, en un intento por recuperar terreno en el Congreso y evitar divisiones internas.
La posibilidad de que el expresidente Álvaro Uribe Vélez retorne al Senado en las elecciones de 2026, ocupando el puesto 25 en la lista cerrada del Centro Democrático, abre un debate que mueve en terrenos estratégicos y jurídicos.
“El partido busca conformar una lista de candidatos cuyo orden será establecido tras la revisión de perfiles por parte de un comité interno encargado”, anunció el presidente nacional del partido, Gabriel Jaime Vallejo Chufji, al señalar que hoy, el único confirmado en esa lista, en el puesto 25, es el expresidente Alvaro Uribe Vélez, por su propia iniciativa.
Según el analista político Carlos Roa, se trata de una estrategia electoral: enviar la señal de que cada voto cuenta y que el partido necesita un esfuerzo colectivo para alcanzar al menos 25 curules. De esa manera, la figura de Uribe funciona como motor de movilización más que como cabeza de arrastre
“El mensaje implícito es doble: por un lado, reforzar la cohesión de la militancia; por el otro, trasladar al electorado la responsabilidad de garantizar la representación del expresidente. Es una apuesta que intenta transformar la popularidad de Uribe en disciplina de voto hacia la lista completa”, indica el analista Roa.
Lista cerrada vs. lista abierta
En una lista cerrada, el orden lo define el partido y no la votación individual. En consecuencia, la colectividad se convierte en la verdadera unidad política y la figura de Uribe sirve de ‘ancla’ para arrastrar al resto de candidatos. La apuesta del Centro Democrático busca, así, no solo recuperar terreno perdido en el Congreso, sino también fortalecer su identidad como partido y evitar dispersión interna.
El dilema del Centro Democrático es claro: inscribir o no a Uribe antes del 8 de diciembre de 2025, fecha límite para registrar listas, sin certeza sobre el desenlace judicial. Apostar por su nombre implica correr un riesgo calculado, con la posibilidad de que la estrategia se vea frustrada por un fallo en contra.
El analista político Carlos Roa, concluye que el eventual regreso de Álvaro Uribe al Senado se convierte en una jugada de alto riesgo para el Centro Democrático: electoralmente movilizadora, simbólicamente poderosa, pero jurídicamente incierta”.
Para los seguidores de Centro Democrático, “esta decisión demuestra el amor que el presidente Uribe le tiene a Colombia, sus ganas de defender la democracia y la serenidad con la que enfrenta al país después de haber hecho las cosas bien en política. Su mensaje es claro: ni él, ni el partido, ni nuestro equipo de trabajo permitirán que los principios democráticos se debiliten”.
Para opositores como la senadora Isabel Zuleta, del Pacto Histórico, el anuncio de que Uribe estaría en el puesto 25 de la lista al Senado, sería una estrategia para desviar el proceso jurídico que se le sigue.
Reacciones
Eduardo Cardona Mora
Precandidato al Senado C.D.
“Con inmensa esperanza recibo la noticia de la presencia del expresidente Álvaro Uribe Vélez en la lista al Senado por el Centro Democrático. Si el partido lo decide, será un honor acompañarlo como senador para asumir los desafíos que nos esperan, reconstruir el país tras las malas decisiones de este gobierno y trabajar con firmeza por las regiones y por Colombia”.
Alejandro Corrales
Precandidato al Senado C.D
“Al tratarse de una lista cerrada, los colombianos no votarán por candidatos individuales ni por ideas aisladas, sino por una propuesta programática construida colectivamente por el partido. Ese trabajo se ha venido desarrollando en los distintos foros que el Centro Democrático ha realizado en todo el país y será esa plataforma conjunta la que estará en juego en las urnas.
Además, la ubicación del presidente Uribe en el puesto 25 envía un mensaje claro: necesitamos cerca de cuatro millones de votos para que logre llegar nuevamente al Senado. Confiamos en que el pueblo colombiano respaldará al Centro Democrático para que ese objetivo sea posible, porque creemos firmemente que su presencia en el Congreso es necesaria”.
El dato
En las elecciones a Congreso 2022, el senador más votado fue Miguel Uribe Turbay, con 223.167 votos. Ese año, el Centro Democrático obtuvo 14 curules, tras alcanzar 1.929.370 votos. En Risaralda, el Centro Democrático obtuvo 29.062 votos.
Leyenda
La inclusión en el puesto 25 de Álvaro Uribe Vélez en la lista cerrada no solo busca recuperar curules, sino también poner a prueba la capacidad del uribismo para convertir el respaldo simbólico en votos concretos, señala el analista político Carlos Roa.


