El Banco de Sangre Aleyda Mejía González de Ángel, ubicado en el reconocido Hospital Universitario San Jorge, lanza un conmovedor llamado a la solidaridad de la comunidad de Risaralda. Con una trayectoria de más de cinco décadas salvando vidas, esta institución emblemática se encuentra enfrentando un desafío crítico: satisfacer la demanda creciente de unidades de sangre necesarias para atender a los pacientes en la región.
Según Yolanda Celis Murillo, una figura clave con casi cuatro décadas de dirección en este banco de sangre, la situación es alarmante. Aunque en Risaralda se requieren alrededor de 3,000 unidades de sangre mensuales, actualmente solo se están obteniendo entre 600 y 800 unidades. Esta brecha significativa amenaza la capacidad de proporcionar atención médica esencial a quienes más lo necesitan.
“Esto es algo muy triste porque queremos ser como institución pública el primer banco público de la región que más demos la oportunidad a otros servicios…”
Javier Alejandro Gaviria Murillo, el apreciado gerente del Hospital Universitario San Jorge, hace un llamado apasionado a todas las personas para que se conviertan en donantes voluntarios de sangre.
“Donar sangre es donar vida”
enfatiza Gaviria Murillo, subrayando la importancia de esta contribución no sólo para el hospital, sino también para las clínicas privadas y otros hospitales públicos en la región.
La donación de sangre no solo es un acto de generosidad, sino también una muestra de solidaridad que puede marcar la diferencia en la vida de los pacientes. Es especialmente crucial en situaciones de emergencia y para aquellos con enfermedades crónicas que dependen de transfusiones regulares. Esta llamada a la acción no solo busca salvar vidas, sino también tejer un lazo comunitario más fuerte en torno a la salud y el bienestar.
Los risaraldenses tienen la oportunidad de unirse a esta campaña vital. Si deseas ser parte de este movimiento y contribuir a la causa, te invitamos a acudir al Banco de Sangre Aleyda Mejía González de Ángel en el Hospital Universitario San Jorge. Tu donación puede marcar la diferencia entre la esperanza y la desesperación para alguien en necesidad.



