Este año la administración municipal de Dosquebradas, representada por la Secretaría de Obras e Infraestructura mostró cómo en varios sectores, las comunidades tuvieron el mejoramiento de sus vías de acceso que por tantos años habían solicitado y que por fin lograron mediante el modelo de autoconstrucción, fueron proyectos 50/50 en los que la alcaldía enviaba los materiales y la comunidad se encargaba de conseguir a los trabajadores.
El caso Camilo Torres
El Plan tres en sus sectores 2 y 3, como ellos mismos lo dicen, está habitado por ciudadanos humildes, pero que también pagan los impuestos y tienen los mismos derechos de los otros dosquebradenses. Esta comunidad que otrora fuera escenario de los conflictos más preocupantes, se esmera porque ahora que las cosas están más calmadas, los reconozcan por otros aspectos como la organización social que desde la Junta de Acción Comunal, se ha jalonado en la recuperación y embellecimiento de espacios que estaban dominados por la basura.
Fue así que al enterarse del modelo de autogestión, pensaron en una de las vías que es más necesaria para su población discapacitada y de adultos mayores, claro está, sin dejar de pensar en los que se caen de las motos por lo complicado del terreno y los que han tenido que arreglar averías en sus carros.
Cómo fue el proceso
La parte que le tocaba a la comunidad, requería que para esta obra consiguieran $12 millones y fue así como empezaron a realizar bazares y bingos, pero por mucho empeño que le pusieron al asunto solo llegaron a la mitad, porque hay que recordar que son personas de los estratos 1 y 2.
Con el 50% en efectivo encontraron un maestro de obra en Santa Rosa que se le apuntó al trabajo y por eso hicieron un contrato que firmaron por notaría, pero en la Alcaldía encontraron reparos sobre el pago de la ARL de los trabajadores que iban a intervenir, cuando en dicho contrato se especifica que el contratista los asumiría.
En medio de su urgencia hasta tocaron las puertas del Batallón San Mateo, como consta en un oficio radicado con fecha del 20 de junio, en el que le solicitaban al coronel Carlos Mauricio Salas, apoyo con personal, ya que con las actividades y los $50.000 que dieron por casa algunos propietarios no les alcanzó, pero tampoco encontraron respuesta.

Que primero el alcantarillado
Lo que esta comunidad no haya hecho para conseguir su calle, se podría decir que no existe, porque en 2020, les dijeron que previo a la pavimentación, las redes de alcantarillado debían estar en óptimas condiciones y según el oficio estar atentos a la visita técnica para evaluar y programar lo requerido para la vigencia 2020 – 2021. Por ello Serviciudad les realizó el cambio como ellos lo solicitaron en 2022 y nada de pavimentación.
La comunidad tiene todas las copias de los documentos mencionados con sus respectivos radicados, pero aseguran que las trabas obedecen a factores políticos, porque el sector no es afín a la candidata de la administración. Son solo dos cuadras, pero tanto el continuo cambio de secretarios, como las distintas peticiones de requisitos previos a la obra han desgastado a la comunidad que después de la última visita del topógrafo se enteró que necesitaban solicitar a Serviciudad un sumidero de aguas.
Cifra
100 firmas recogieron en la Zona 3, para que les pavimentaran y tampoco sirvió de nada.
El chut de basura
En esta vía la comunidad hizo una plancha para que los vecinos sitúen allí las bolsas con residuos y no las dejen en cualquier parte o en los lugares ya embellecidos. Por el momento esta iniciativa ha sido todo un éxito, porque todos han aceptado esta propuesta de la Junta.
La cancha
“Esto que usted ve aquí fue porque yo mismo empecé a traer tierra, porque esto era un hueco inmenso de aquí hasta abajo, nadie le ponía cuidado, no era sino un mero basurero y tengo como testigos a los vecinos, porque llevo 25 años viviendo acá, todos levantamos a los hijos aquí. Cuando lo rellenamos ahí sí vino la alcaldía a disponer para qué debía ser, pero igual tampoco le hacen mantenimiento, dijeron que tenían $114 millones para dejarla como la que está en Apostar y son puras mentiras. Todos los impuestos llegan, pero no llegan a hacernos una obra”, explica don Elmer Molina.
¿Cómo ve la situación?
Leidy Johanna Morales – vicepresidente JAC
“Desde que estamos en la Junta venimos luchando por esto, pero la comunidad lleva 18 años en la misma solicitud y este año la tuvimos a nada, porque estaba todo pero la volvieron a negar”.
Amparo Zapata – residente Camilo Torres
“Yo vivo en aquella casita y ahí yo sé que no iban a pavimentar, pero sí necesitábamos que lo hicieran, porque se vienen esos torrenciales cuando llueve y se entra a todas las viviendas y por eso pusimos el tubo nosotros mismos”.
María Inés Herrera – residente Camilo Torres
“28 años llevo por acá, cada que hay politiquería vienen, pero apenas se suben allá no vuelven y que en Bogotá aparece pavimentado tres veces. Mi esposo siempre tuvo mucha fe que iban a pavimentar, se murió hace dos años y no lo vio”.



