Una gran advertencia lanzó el concejal José Aníbal Chica, del Movimiento Alternativo Indígena de Dosquebradas, sobre la situación ambiental que enfrenta el emblemático Lago La Pradera. De acuerdo con el concejal, debido a la expansión urbanística descontrolada en la zona y el desvío de afluentes hídricos, el cuerpo de agua podría desaparecer en menos de una década.
“El llamado que estamos haciendo es urgente. Venimos alertando desde hace más de 12 años sobre el impacto de los planes parciales, la construcción desbordada y los permisos otorgados en las laderas de la Chillona y otras quebradas aledañas”, explicó Chica. Según el concejal, la situación actual es el resultado de un proceso que inició alrededor del año 2012 y que fue advertido por grupos ambientalistas en su momento, pero que no fue tomado en serio.
“Nos decían que éramos extremistas, que denunciábamos por denunciar. Hoy vemos cómo se materializan esos temores: el lago número uno está prácticamente seco, el nivel del agua ha bajado dramáticamente y se han perdido correntillas vitales para su renovación”, denunció el concejal.
Chica advierte que, si en los últimos 12 años ya se ha secado un lago y otros han disminuido peligrosamente su caudal, en menos de 10 años el Lago La Pradera podría desaparecer completamente. “Ya no hay corrientes de agua que alimenten adecuadamente al lago central. Los islotes que antes eran pequeños ahora se han expandido, evidenciando la disminución del espejo de agua”, afirmó.
Ante este panorama, el concejal hizo un llamado vehemente a las autoridades competentes. “Solicitamos a la CARDER, a la Alcaldía de Dosquebradas y a la Área Metropolitana que tomen medidas contundentes. Se deben frenar las construcciones alrededor del lago y protegerlo como el pulmón ambiental que representa para nuestro municipio”, expresó Chica.
Respuesta de la administración
Frente a esta denuncia, Luz Jazmíd López Vélez, secretaria de Desarrollo Agropecuario y Gestión Ambiental de Dosquebradas, aseguró que desde la administración sí se han tomado medidas. “Desde el año pasado, por instrucciones del alcalde, instalamos mesas técnicas con presencia de todas las instancias involucradas, incluida la constructora Qbica, inicialmente señalada como responsable de los sedimentos que afectaron el lago número uno”, explicó.
Según López Vélez, durante las mesas técnicas se determinó que no solo Qbica debía responder, sino también otras constructoras ubicadas en la zona de influencia de las quebradas Chisperos y Frailes. “Se les han impuesto medidas preventivas y se están realizando estudios de detalle y mitigación que tomarán aproximadamente dos meses más”, señaló.
La funcionaria también reveló que aunque la administración ha cumplido con las acciones preventivas exigidas, se ha visto limitada por la falta de licencias ambientales expedidas por la CARDER. “Desde agosto del año pasado solicitamos la licencia para intervenir y limpiar el lago, pero hasta ahora no nos han respondido. Eso retrasa enormemente cualquier acción efectiva”, aseguró.
Carder garantiza protección
Por su parte, Germán Ríos, biólogo de la Carder, ofreció un parte de tranquilidad respecto a la protección de los drenajes y humedales que alimentan al Lago La Pradera. “Estos drenajes tienen una resolución de demarcación y están protegidos con una faja de 15 metros alrededor. Los proyectos de vivienda deben respetar estos suelos de protección de biodiversidad”, afirmó.
Ríos aclaró que cualquier desarrollo urbanístico en la zona debe incorporar los humedales y drenajes como elementos paisajísticos, sin alterar sus funciones ecológicas. “La Carder se encarga de velar porque estos suelos sean reconocidos, conservados y mantenidos dentro de los proyectos urbanísticos. Nunca se otorga un permiso que atente contra estos derechos”, puntualizó.
No obstante, Ríos también señaló que los trámites ambientales específicos y la expedición de permisos corresponden a otras dependencias dentro de la entidad, lo que podría explicar algunas demoras en el proceso.
Mientras las instituciones coordinan acciones y procedimientos, el tiempo sigue corriendo para el Lago La Pradera. “No podemos esperar a que sea demasiado tarde. Si no se toman decisiones inmediatas, en menos de 10 años podríamos perder uno de los tesoros ambientales más valiosos de Dosquebradas”, concluyó el concejal José Aníbal Chica.
Inversión
“En estos momentos estamos realizando adecuaciones en el Parque Lago de la Pradera, enfocadas en el embellecimiento y la mejora de la seguridad, ya que es un centro turístico, recreacional y deportivo muy importante para Dosquebradas”, indicó Carlos Andrés Díaz Quintero, secretario de Cultura, Recreación y Deporte. “Estamos cambiando todo el cerramiento exterior, instalando más de 20 cámaras de seguridad y embelleciendo los escenarios deportivos y el puente. Además, junto a la CARDER, trabajamos en la recuperación de uno de los lagos contaminados. La inversión supera los 380 millones de pesos para mantener la certificación turística del municipio.”



