Fabio Alfonso López Salazar es el último bastión de una generación que desde los años 60 contribuyó al desarrollo de Pereira, bien como municipio de Caldas o como capital del departamento de Risaralda.
A los 30 años, con una experiencia a cuestas como ingeniero civil de la Universidad Javeriana, propietario de empresas de construcción y secretario de obras públicas del Gran Caldas, Fabio Alfonso López Salazar asumió la alcaldía de Pereira.
Desde esa posición de alcalde de Pereira, le tocó el proceso de creación del departamento de Risaralda, o sea, la durísima brega cívica y política liderada por un grupo de hombres y mujeres, que tenían la intención de escindirse de Caldas, como respuesta a la excesiva concentración de poder en Manizales. Esa gesta concluyó con la aprobación por parte del Congreso de la República de la creación de Risaralda en 1966 y fue precisamente el ingeniero López Salazar, quien tuvo el honor de ser designado como primer alcalde de Pereira, en condición de capital de departamento.
Desde 1965 y hasta 1968, Falosa, como se le conoce en el mundo político, empresarial y periodístico, ejerció la alcaldía y tuvo el respaldo, durante esa época, de once gobernadores en ambos departamentos. “Esa fue una época muy agitada, porque los líderes pereiranos reclamaban una mayor participación en la vida administrativa de Caldas y más recursos del presupuesto público, pero esas solicitudes se negaban de manera permanente, lo que fue creando un clima de incomodidad que evolucionó al punto de crearse una junta que lideró la creación de un nuevo departamento”, recuerda el exalcalde.
Aunque la mayoría de las voces estaban a favor de la separación de Caldas, había posiciones que no terminaban de convencerse, como la del senador Camilo Mejía Duque. “Él nació en Salamina, pero vivía en Pereira. Era el gran jefe liberal de la región y obviamente con la creación de Risaralda, su jefatura se vería restringida a un territorio más pequeño y menos importante, pero al final, acompañó el proceso y fue definitivo para que el Congreso aprobara el nuevo departamento y el presidente Lleras Restrepo sancionara la ley”.
Un pueblo el crecimiento
A comienzos de los años 60 Pereira era un pueblo pequeño que, sin embargo, empezaba a tener muy importantes avances en su desarrollo urbanístico y económico, dado el proceso migratorio que recibió como producto de la violencia que azotó a departamentos vecinos.
“El impulso de Pereira era de tal magnitud, que tenía dos universidades la Tecnológica y la Libre, servicios públicos modernos, conexión telefónica automática, un tranvía, varios periódicos y emisoras, una caja de compensación familiar, una cámara de comercio, un tribunal superior, sistema férreo, carreteras que la conectaban con varias regiones del país, el inicio de la construcción del terminal de transportes y un aeropuerto en plena operación”, señala el exalcalde.
Asegura que uno de los pilares del desarrollo de Pereira fue la construcción del aeropuerto Matecaña, porque eso le permitió a la ciudad tener conexión con el mundo, mantener una gran dinámica comercial e industrial, diversificar su producción y dejar de depender de la economía rural, así como ser la puerta de entrada para toda la región del Eje Cafetero.
Gracias a la creación de Risaralda se desata un proceso de modernización que le permite por ejemplo crear en 1967 el Comité de Cafeteros, que fue crucial para darle viabilidad económica y desarrollo de infraestructuras a la mayoría de los 13 municipios que conformaban el nuevo territorio. Es también en ese momento cuando López Salazar toma la decisión de hacer el primer plan piloto para Pereira, una especie de plan de desarrollo que permitió delinear el futuro de la ciudad tanto en su infraestructura vial como en su ordenamiento territorial.
El segundo mandato
Fabio Alfonso López tuvo un segundo mandato entre 1978 y 1980. La ciudad venía de ser sede de los X Juegos Nacionales, que presionó su transformación urbanística. En ese periodo de gobierno, debió enfrentar las consecuencias del terremoto de 1979, que destruyó parcialmente el centro, el sector de Egoyá y áreas cercanas a la avenida circunvalar y produjo gran cantidad de heridos y muertos. Fue un momento crucial para el desarrollo de la ciudad, porque hizo que se tomaran medidas relacionadas con el código antisísmico, para que las construcciones fueran más seguras.
Los finales de la década de los años 70 empezaron a mostrar a Pereira con un crecimiento inusitado. El ingreso de nuevas inversiones para sectores relacionados con la industria textil, agroindustrial y metalmecánica. Se instalaron empresas que generaron un importante número de empleos y que tenían una gran importancia en el mercado exterior. Una de ellas fue el inicio de la Sociedad Hotel de Pereira y otra la operación de Gemela Ltda, que luego se convirtió en Suzuki Motor, entre muchas otras.
Hombre de realizaciones
Entre las principales realizaciones como alcalde de Pereira durante sus dos periodos, está la construcción de la unidad residencial 1º de Febrero frente al coliseo mayor; construcción y pavimentación de la avenida 30 de agosto desde el aeropuerto y la Villa Olímpica; inició la construcción de la Avenida Sur; comenzó la pavimentación de la carretera Pereira – Alcalá; pavimentó la vía que comunica la avenida Circunvalar con Los Álamos; construyó la unidad residencial para periodistas; inició la ampliación del aeropuerto Matecaña; compró los terrenos para la construcción de la plaza de ferias en Cerritos; construyó la unidad administrativa El Lago; entre muchas otras obras físicas relacionadas con los servicios públicos de acueducto y alcantarillado como la planta de tratamiento La Corea.
Los cambios de los últimos 45 años
El plan piloto de Pereira que lideró siendo alcalde, en un convenio con el Instituto geográfico Agustín Codazzi y el plan maestro de Mendoza y Olarte impulsado por el alcalde Gustavo Orozco, fueron en su concepto fundamentales para la transformación de Pereira, pues permitió que se definieran las acciones que se debían adoptar para modernizar el municipio y hacerlo competitivo en el escenario nacional, a tal punto que Pereira llegó a ser considerada una de las cinco principales ciudades de Colombia.
Según comenta el exalcalde, lo que ha ocurrido desde 1980 hasta la fecha refleja el empuje social y empresarial de un municipio que hoy es el gran líder regional en términos de desarrollo económico y consolidación urbana, además de tener la mayor población de estudiantes de educación superior de lo que hoy conocemos como eje cafetero.
“Recuerdo mucho que el poeta Luis Carlos González me decía que aspiraba que Pereira se quedara chiquita, que fuera un pueblito, para evitar los conflictos que trae el crecimiento. Pero su deseo no se cumplió, hoy Pereira es una ciudad con un desarrollo que nosotros ni siquiera imaginábamos”, manifiesta el exalcalde.
Puntadas
Al preguntársele sobre su principal aporte al desarrollo de Pereira, señaló que haber manejado con absoluta transparencia y rectitud los destinos de la ciudad y haber impulsado a un grupo de jóvenes profesionales que ayudaron a construir la historia de la ciudad.
Sobre sus posibles frustraciones por no haber logrado realizar alguna de las ejecutorias que había soñado, afirmó que hizo lo que tenía que hacer, en el momento que se debía hacer y con los recursos de los que disponía. “No tengo frustraciones, pero sí inmensas alegrías”.
Consultado sobre un consejo para el actual alcalde Mauricio Salazar, fue enfático en decir que “A mí me parece de mal gusto expresarle a un alcalde qué es lo que tiene que hacer, cuando uno no lo hizo siendo mandatario”.
En torno a los personajes que han marcado la historia de Pereira, dijo que son innumerables, cada uno desde su espacio en el deporte, la cultura, la economía, la ciencia y la política. “Como a mí me tocó vivir en la política, debo decir que hay tres personajes fundamentales en el desarrollo de Pereira, Camilo Mejía Duque como senador, César Gaviria Trujillo como Presidente de la República y Gonzalo Vallejo Restrepo”.
Hoy cercano a cumplir los 90 años, el ingeniero López Salazar ha sido uno de los estandartes de la consolidación de Pereira, como un territorio que lidera procesos de crecimiento y desarrollo, que ponen a esta capital a la vanguardia del avance regional.
** Colaboración especial de Humberto Tobón



