Las millonarias y crecientes deudas de las EPS con la red pública hospitalaria del departamento, tienen en vilo la prestación de los servicios de salud, poniendo en riesgo la vida de miles de personas.
La crisis de la salud se extiende por todo el territorio nacional, y en Risaralda donde la mayoría de los municipios son de cuarta, quinta y sexta categoría, este panorama es todavía más alarmante.
Los hospitales públicos del departamento enfrentan una crisis sin precedentes debido al aumento constante de la cartera que las Entidades Promotoras de Salud (EPS) mantienen con la red hospitalaria.
Así lo ratificaron los gerentes de los hospitales públicos del territorio risaraldense, recalcando que las deudas de las EPS, están empezando a afectar las operaciones de los centros asistenciales y, en consecuencia, la atención oportuna de los pacientes.
Y es que a pesar de los reiterados llamados, reuniones y mesas de concertación, las EPS no han cumplido con los compromisos adquiridos. Por el contrario, las deudas siguen en aumento, sin que exista una solución efectiva a la vista.
La afectación no solo es a los hospitales de los municipios, también el San Jorge de Pereira afronta una dura situación, así lo manifestó en diálogo con este medio de comuncación, el gerente de esta institución, Javier Alejandro Gaviria, quien señaló que algunas EPS han estado pagando un poquito del recurso que le adeudan, pero no es suficiente para tener al día toda la operación.
Casos puntuales
Uno de los casos más críticos de esta debacle, es el del Hospital San Vicente de Paúl de Apía, al cual le adeudan más de $2.500 millones, lo que pone en riesgo la operatividad de la institución en el próximo trimestre.
La gerente de este centro de salud, Johana Posada, aseguró que “La situación se pone cada día más complicada en especial con la Nueva EPS. El Hospital ha realizado las gestiones necesarias, pero nada de lo que se ha hecho da resultados positivos. A la fecha no tenemos cómo pagar nóminas, medicamentos ni material médico”.
La problemática también golpea de manera directa al Hospital Nazareth, en Quinchía, donde los usuarios deben esperar semanas enteras para que se autoricen remisiones a otros niveles de atención. A ello se suman los incumplimientos de las EPS: Nueva EPS, que no está reconociendo usuarios afiliados; Fomag, con deudas significativas; y Asmet Salud, que no ha liquidado contratos, entre otras irregularidades que ponen en riesgo la continuidad de los servicios de salud.
La directora ejecutiva de la Asociación de Instituciones de Salud de Risaralda (AISalud), Olga Lucía Zuluaga Rodríguez, advirtió que el panorama financiero se agrava día a día en todo el departamento, siendo, Pijao Salud y Nueva EPS las entidades con la mayor cartera y mayores dificultades de pago, así como AsmetSalud y Coosalud, a pesar de estar actualmente intervenidas.
Las asociaciones gremiales, como Acesi y AISalud, hacen un llamado urgente al Gobierno nacional y a los entes de control para que adopten medidas inmediatas que garanticen el flujo de recursos a los hospitales públicos de Risaralda. De no existir soluciones prontas y efectivas, la red hospitalaria podría entrar en un colapso que afectaría de manera directa la vida y la salud de miles de ciudadanos.
Crisis de los medicamentos
La grave problemática de la salud en Risaralda no solo se centra en las deudas de las EPS con los hospitales públicos y privados, también hay una situación alarmante con los denominados gestores farmacéuticos, a quienes las entidades mencionadas también adeudan recursos, lo que ha llevado a protestas y llamados de la ciudadanía. En inconveniente más grave es nuevamente con la Nueva EPS, recordando que en varios municipios del departamento, especialmente en Pereira, la entrega de medicamentos se ha convertido en un ‘dolor intenso de cabeza’, incluso muchos aseguran que hay personas falleciendo por la falta de las medicinas.
Destacado
Las deudas de las EPS con los hospitales públicos de Risaralda superan los $300 mil millones, siendo el San Jorge al que más le adeudan recursos.
Pie de foto: En Risaralda las deudas más cuantiosas de las EPS corresponden a las que actualmente están intervenidas, además hay otras de EPS que ya fueron liquidadas.




Terrible la crisis de la salud. En Palmira Valle acaban de cerrar el hospital del municipio que llevaba 70 años en operación (como cerrar en Pereira el hospital San Jorge). En todo el país hay cierres de hospitales. La ola de muertos, sobre todo de la población mas desprotegida va a ser incontable. Un genocidio son disparar un solo tiro