En Risaralda como en otros lugares de Colombia y el mundo, cada vez hay menos jóvenes y así se evidencia en las tasas de natalidad y de envejecimiento, además hay otros que no quieren estudiar, lo que se convierte en un reto para las instituciones de educación superior.
A nivel global se habla desde hace unos años de los NINIS (jóvenes que no estudian ni trabajan). Según un estudio de la Universidad Nacional de Colombia, en el 2019 en el país habían alrededor de 2,7 millones de NINIS, cifra que para América fue de aproximadamente 30,5 millones. Este panorama no solo genera impacto en el mercado laboral, también en materia social.
A esto se le adiciona, que en regiones como Risaralda hoy en día hay menos jóvenes, ya que es uno de los departamentos con mayor tasa de envejecimiento del país.
Este panorama se convierte en un reto para la sociedad en diferentes ámbitos, por ejemplo, las instituciones de educación superior deben implementar estrategias que ‘seduzcan’ a los jóvenes y sus familias, para que entren a una universidad.
Estrategias
En entrevista con El Diario, el rector de la Fundación Universitaria del Área Andina en Pereira, Felipe Baena, habló sobre esta situación.
“Las tendencias a nivel mundial, en todos lados, muestran los cambios demográficos y eso viene desde las tasas de nacimiento, pasando también por los intereses y comportamientos de los jóvenes, es una tendencia importante. Creo que eso es una realidad, sin embargo, yo le voy a hablar de mi visión y también de mis análisis basados en los números que confrontan un poquito esto. Y es que creo que hoy en día, los jóvenes y las familias confían en la educación superior, no solo por se un proceso en el cual un estudiante puede convertirse en administrador de empresas o ingeniero u otra profesión, sino que es un proceso de formación integral, donde el joven complementa todo esto que se viene dando en casa y en el mundo. Entonces yo hoy en día veo mucha confianza todavía en las familias y en los jóvenes en el sector de la educación superior”, acotó Baena.
Recalcó el rector de Areandina que esta confianza se tiene que complementar con una constante actualización de las universidades, entendiendo las dinámicas mundiales, acreditando los programas, generando horarios flexibles para aquellos jóvenes que trabajan al mismo tiempo que estudian.
Se están implementando
Las universidades en Risaralda vienen implementando diferentes estrategias para ‘seducir’ a los jóvenes. Ya en el párrafo anterior nombramos algunas de las actividades que se efectúan desde Areandina.
Igualmente desde instituciones como la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP), se benefician a los estudiantes en condiciones vulnerables con bono alimenticio para que puedan acceder a alimentos mientras cursan sus estudios. El rector de esta entidad, Luis Fernando Gaviria, aseguró durante su acto de posesión, que una de las metas para este 2025, es aumentar la cobertura de este beneficio.
En lo que corresponde a la calidad, hay que recordar que cerca de 30.000 estudiantes en el departamento, hoy en día estudian en alguna de las universidades acreditadas, es el 60% del total de la población universitaria en el departamento.
En este tipo de ejercicios también es vital el papel que juegan las administraciones municipales para generar entornos que lleven a los jóvenes a elegir a una ciudad para llevar a cabo sus estudios. Por ejemplo, propiciando territorios seguros, espacios de entretenimiento, entre otros.
Igualmente hay un papel que debe jugar el mercado laboral, para que no se de lo que muchos denominan como la fuga de cerebros, es decir que los jóvenes que se graduaron de una carrera de educación superior encuentren empleo con una buena remuneración y así no tengan que buscar trabajo en otras ciudades.
Pie de foto: Según un estudio reciente, Pereira se consolida como la segunda ciudad de Colombia, después de Bogotá, con mejores condiciones para los estudiantes universitarios.



