El alcalde de La Virginia, Juan Carlos Botero, citó en el Coliseo Cic de la localidad a todas aquellas personas que en condición de calle quisieran tener atención en salud y legal.
Desde las 7:00 de la mañana de ayer, cerca de 40 habitantes de calle llegaron al desayuno que los invitó el mandatario con el propósito de ofrecerles una ducha, ropa limpia, corte de cabello, atención básica en salud y lo más importante, la posibilidad de volver a sacar el documento de identidad.
¿Cómo se hizo posible?
“Ellos son seres humanos y como tal necesitamos que tengan un mejor aspecto en el lugar donde estén y haremos lo posible para que hagamos un Plan Retorno Voluntario con cada uno de ellos, si así lo requieren. La idea es que se vean diferentes y por eso convoqué a la Policía, a la registradora, la inspectora, el gerente del Hospital y después a cada uno de ellos para que asistieran a este lugar”, dijo Juan Carlos Botero.
Como a muchas de estas personas se les han perdido los documentos de identificación, la estrategia también comprende entregarles de nuevo la cédula en físico, ya que al no tener celular, la digital no es posible. Por eso al entrar al Coliseo, cada uno recibió una ficha con un número y según este se podían acercar a las diferentes estaciones de atención.
Para el documento de identidad, la propia registradora Beatriz Helena Jaramillo, les recibía dicha ficha y les llenaba un documento en donde quedaba consignado el nombre y el número de turno, luego procedía a decirles que la cita para la foto y la toma de huellas quedaba para las 2:00 de la tarde.
De cumplirle a la registradora, tendrán cédula nueva en tres meses y ante la duda si llegarían a la Registraduría ayer en la tarde o a reclamarla luego, la funcionaria opinó que es lo más factible, porque necesitan reclamar medicamentos y pedir citas médicas. De esta manera también quedan identificados para el Municipio, lo que hará más fácil encontrar su núcleo familiar extenso.

Otros servicios
Después de consumir el alimento, se les ofrecía la posibilidad de una ducha con un tanque de mil litros que instalaron en la parte superior de la entrada a los baños, luego se ponían ropa limpia que consiguió la gestora social del Municipio, María Elena Valencia, a través de donaciones de los funcionarios de la Alcaldía y el grupo familiar del alcalde a quienes les pidieron colaboración.
La subsecretaría de salud en cabeza de la doctora Viviana Vera, en unión con el Hospital San Pedro y San Pablo, hicieron posible el envío de un consultorio móvil, para un chequeo general. “Llegó un habitante de calle con una mano muy inflamada y una especie de cortada, por ese motivo hicimos los trámites necesarios y fue remitido al Hospital”, afirmó el alcalde.

El aporte de la Policía
Ya limpios, se sentaban para un corte de cabello. La teniente Valentina Bernal, jefe de Gestión Comunitaria de la Meper, contó sobre la vinculación de la Institución a la jornada: “Siempre hemos tenido mucho acercamiento con el alcalde y la Administración Municipal. Hoy quisimos participar, porque aparte del médico hubo actividades lúdicas. Nosotros trajimos a nuestro equipo ‘Barberos de Corazón’, para hacer el embellecimiento de sus cabellos y barbas, los vemos muy contentos con la actividad”.
Los ‘clientes’ de estos siete barberos, les pidieron cortes de moda en los jóvenes y diseños con cuchilla. El alcalde también expresó: “La idea es seguir haciendo este tipo de actividades en donde tengamos la oportunidad de hacer un acercamiento con cada uno de ellos, que tengan un apoyo y sientan que tienen un alcalde amigo”.
Sobre la inquietud por cómo le ha ido a la Policía con aplicación del Decreto del alcalde, la teniente Bernal, dijo: “Estamos haciendo los controles en los parques y las Instituciones Educativas. La respuesta de la comunidad ha estado bien, porque enaltecen y aplauden que podamos hacer este tipo de controles en donde el territorio debe ser apropiado por la comunidad en general”.
La historia de Serpa


Este virginiano lleva 15 años en este estilo de vida, al cual llegó tras la muerte de su progenitora y un diagnóstico médico en el que, según él, lo desahuciaron y le dijeron que solo viviría ocho años, cosa que no sucedió porque lleva casi el doble capoteando la inclemencia de la calle. Le dicen Serpa, por su gran mostacho y porque antes de caer en este mundo participaba activamente de la política del Puerto Dulce.
El decreto, las restricciones y los parques
La Virginia fue uno de los primeros municipios en tener lista la Resolución que prohíbe el consumo de sustancias psicoactivas en los espacios de recreación y deporte, por el desarrollo de esta situación también se consultó al alcalde Botero, quien respondió que “El tema no ha sido fácil, la verdad el municipio es un poco complejo, pero estamos haciendo todo el esfuerzo y la Policía nos hace el acompañamiento, hace los respectivos procedimientos para recuperar los entornos saludables para la primera infancia, las familias y los adultos mayores”.
Dato
De las cuentas que se tienen sobre esta población se conoció que a la cita acudió en promedio la tercera parte de ellos.



