Son varias las oportunidades en que desde la Administración han enviado correspondencia a esta entidad, sin encontrar respuesta satisfactoria.
En visita realizada al ‘Puerto Dulce’, para conocer de primera mano las peticiones que tienen desde la Alcaldía al Invías por la falta de atención a la ‘Ruta Nacional 50RS01’, el coordinador de la oficina de Gestión del Riesgo de La Virginia, Gustavo Vélez Mena, comentó:
“Estamos sobre la vía nacional que de La Virginia conduce al departamento del Chocó, calle 16c con carrera 3, en el barrio El Progreso, que históricamente ha sido muy afectado por las inundaciones que se presentan en el municipio. Hay que tener claridad que con Invías venimos en un proceso desde 2017, porque hay unas obras de mitigación y que deben asumir las entidades que conforman la gestión del riesgo, se acordó que Invías haría la limpieza de unos puntos estratégicos del Municipio por donde se evacúan las aguas y otras situaciones que generan riesgos para todos sobre todo en temporada de lluvias y más ahora que estarán influenciadas por el fenómeno de La Niña”.
Socavación de la ladera
En esta oportunidad a modo de estrategia para la prevención de inundaciones y con las obras que se han realizado, La Virginia puede afrontar con holgura las dos temporadas en las que sus calles se anegan. Dentro de estas labores está la limpieza de puntos estratégicos. Por tal razón Vélez acotó:
“Aquí donde estamos se evidencia una socavación fluvial importante a causa de la curva que da el río Risaralda, porque viene con toda su energía contra esta ladera que es la que sostiene la carretera nacional. Por eso se elevó la solicitud a Invías para que pusieran atención a este fenómeno y no fue atendida, ya que desde el 5 de junio que se hizo la última solicitud, no han dado respuesta y al municipio no le quedó otro camino que escribir a la Personería y a la Procuraduría, porque esto no es un caso fortuito, pues ya sabemos lo que nos puede suceder”.

Entre las posibles soluciones que conocen desde la Coordinación del Riesgo municipal, aunque los que verdaderamente entienden la dinámica del río son los ingenieros de Invías y la Carder, saben que en este punto para bajar la fuerza de impacto del río, sin que la curva desaparezca pues es su trayecto natural, se pueden instalar hexápodos, pantallas o gaviones para recuperar la ladera, alguna de estas alternativas es la que se necesita.
Del puente para allá
“Dentro de las cuatro situaciones para las que siempre hemos pedido la atención de Invías, para mitigar situaciones de riesgo, son las empalizadas o gran cantidad de material vegetal que arrastra el río desde Mistrató y otros municipios, queda en la zapata central que sostiene el puente Mocatá y que también hace parte de la Ruta Nacional que conduce a otros municipios de noroccidente del departamento”.
Lo que presumen desde la Coordinación del Riesgo es que la presión que el agua le ejerce a esa zapata, que si bien es robusta, como ellos explican, no está diseñada para este tipo de situaciones, porque le opone mucha resistencia al río que en algunas ocasiones ha alcanzado 6 metros con 20 centímetros. “Algunas veces nos han dicho que no hay riesgos, que no va a pasar nada, pero vemos que cuando el agua pega ahí se abre para fluir y empieza a ejercer presión sobre las orillas del río, lo que hace que cambie su dinámica”, puntualizó Vélez Mena.

Las empalizadas requieren un retiro periódico y no cuando la amenaza está latente, porque los areneros algunas veces despejan un poco para poder hacer su labor, pero no es fácil porque el material vegetal se trenza con fuerza. Al ser parte de la vía nacional es responsabilidad de Invías.
Dato
El viernes 5 de julio, hubo una erosión de una parte importante del talud que conforma la ribera del río Risaralda, en el punto que se ha solicitado atención por Invías.
Cifra
5.60 metros alcanzó el Risaralda, aquel viernes que arrastró buena parte de una ladera y puede llegar a un nivel más alto, lo que es un campanazo de alerta para las autoridades locales.



