Uno de los actos más discutidos de la anterior Alcaldía del Puerto Dulce, fue la adjudicación de la operación del alumbrado público de este municipio, la cual se le entregó a una empresa del departamento de Caquetá por 20 años.
Debido a las constantes fallas en la prestación de este servicio, la comunidad había denunciado en múltiples ocasiones los problemas presentados con el alumbrado, lo que llevó a la actual administración municipal a tomar cartas en el asunto.
El alcalde los virginianos, Juan Carlos Botero, anunció que recuperó el control del contrato de alumbrado público, resaltando que este logro significa que La Virginia dejará de estar a oscuras y el alumbrado será administrado directamente por la Empresa de Servicios Públicos del municipio.
“A la empresa Florencia Alumbra del Caquetá hay que responderle por lo que ejecutaron en ese tiempo, pero ahora la prioridad es brindar un servicio eficiente y seguro para los virginianos”, señaló el mandatario local.
Con esta medida se busca garantizar un servicio de calidad, empezando con el mantenimiento de las luminarias, especialmente con los sitios oscuros que generan inseguridad, como los barrios Alfonso López, La Milagrosa y los alrededores del hospital San Pedro y San Pablo. Además, se planea la renovación de las luminarias de sodio por luces LED en lugares estratégicos como los parques y avenidas del municipio.
Es importante tener en cuenta que si la Empresa de Servicios Públicos de La Virginia no cumple con las acciones necesarias para que el servicio sea idóneo, se evaluará la posibilidad de contratar a un tercero que lo haga de manera responsable.
Pie de foto: Los problemas con el servicio de alumbrado público no solo afectan a La Virginia, en otros municipios también impera la oscuridad.



