Desde Red PaPaz continúan en la lucha por reducir el consumo de alimentos poco saludables y bebidas azucaradas, pero desde las empresas que producen y comercializan estos también están efectuando estrategias para aumentar la ingesta de estos.
De acuerdo con el informe publicado por Global Health Advocacy Incubator (GHAI), se identificaron 5 estrategias que viene utilizando de forma reiterativa la industria de bebidas azucaradas para obstruir los impuestos a estos productos.
Estas son: Manipulación del diseño de impuestos: Como en Vietnam, donde los organismos de la industria han presionado para excluir ciertas bebidas del impuesto.
Presentación de desafíos legales: Ejemplos de Colombia y España muestran cómo la industria utiliza amenazas legales para intimidar a los gobiernos y cuestionar la legalidad de los impuestos sobre bebidas endulzadas.
Desacreditación de la evidencia científica: Tácticas observadas en Guam y China, donde se usa investigación financiada por la industria para cuestionar la efectividad de los impuestos a las bebidas azucaradas.
Alarmismo económico: Como se ve en Nigeria y Pakistán, donde se argumenta que los impuestos a las bebidas azucaradas conducirían a pérdidas de empleo y recesión económica.
Explotación de preocupaciones sociales: La industria explota las preocupaciones sobre el hambre, así como otros problemas ambientales, de salud y socioeconómicos, y se presenta como parte de la solución a través de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), mientras sugiere que los impuestos son injustos y afectarán desproporcionadamente a las comunidades de bajos ingresos.
Aseguran desde Red PaPaz que el consumo de estas bebidas tiene consecuencias negativas en la salud: obesidad, desarrollo de caries y afectaciones negativas en la memoria y el aprendizaje. De acuerdo con el Ministerio de Salud, anualmente se gastan cerca de 25 billones de pesos de los recursos de salud en la atención de enfermedades prevenibles asociadas a una mala alimentación.
Además recalcan que los impuestos a las bebidas endulzadas son una de las cuatro medidas que recomiendan organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF para reducir los altos niveles de obesidad en los países.



