La actual realidad financiera, administrativa y asistencia del principal centro público de salud de la región evidencia un panorama muy distinto del registrado a finales del 2022
Por Óscar Osorio Ospina
Al cierre de la vigencia fiscal del 2023, el Hospital Universitario San Jorge de Pereira reportaba un déficit de $53.409 millones, el cual se incrementaba mes a mes en más de $4.400 millones. Y la situación parecía no mejorar por cuanto la facturación por la prestación de servicios no superaba un promedio de $13.000 millones, mientras que los recaudos estaban apenas cercanos a los $6.600 millones.
Para el gerente del Hospital, Javier Alejandro Gaviria Murillo, quien asumió el cargo el primer día de noviembre del año pasado, el gran reto que recibió del Gobernador, Víctor Manuel Tamayo, no solo era avanzar en la recuperación del hospital, sino también en poner a andar muchos proyectos de especial impacto para la salud en Risaralda.
Y a juzgar por los resultados que Gaviria presentó tanto en la sesión de control político de la Asamblea Departamental el pasado 15 de junio como en la audiencia pública de rendición de cuentas, realizada el jueves 22 de este mismo mes, esos propósitos se están logrando.
Logros financieros
Al finalizar este 2022 el hospital habrá logrado reducir a la mitad el déficit de $53.409 millones con que inició el año 2023, gracias a las políticas de recuperación y sostenibilidad financiera puestas en marcha en el Plan Estratégico que ejecuta la Gerencia con el pleno apoyo de la Junta Directiva que preside el Gobernador de Risaralda, Víctor Manuel Tamayo Vargas.
En materia de facturación, por ejemplo, en los cinco meses del presente año el Hospital San Jorge reportó un promedio mensual de $16.694 millones, mientras que en el ejercicio del 2022 dicho promedio fue de $13.238 millones. Al mes de mayo, el hospital ha registrado un crecimiento en facturación del 26%, equivalente a $17.284 millones. En este campo el mes más positivo fue el de mayo con una facturación de $18.663 millones.
En cuanto a los recaudos, en el período enero-mayo del 2023 el promedio ha sido de $14.080 millones, cifra significativamente superior al promedio del 2022 el cual fue de $6.631 millones. A mayo, el hospital ha reportado un incremento en los recaudos del 116% en relación con igual período del 2022, lo que representa más de $37.743 millones. También en este renglón, los mayores recaudos se obtuvieron en mayo pasado con $19.445 millones.
En tales condiciones, el déficit mensual que venía registrando el hospital se ha reducido de un promedio mensual de $4.450 millones a $1.980 millones, lo que permite proyectar que dicho déficit bajará a la mitad en concluir esta vigencia.
En cuanto a la cartera vigente, el saldo actual es de $188.863 millones adeudado por 15 entidades entre EPS, aseguradoras y entidades de salud, entre ellas Medimás con un saldo por pagar de $69.048 millones y Café Salud con $15.527 millones.
Proyectos de inversión
Al $15.582 millones asciende el monto de los proyectos de inversión que ejecutará este año el Hospital Universitario San Jorge de Pereira con el objetivo de elevar la prestación de los servicios de salud a la comunidad y de mejorar tanto sus instalaciones como la dotación de equipos biomédicos.
Al presentar en la audiencia pública de rendición de cuentas los avances del Plan Estratégico que está ejecutando el hospital, el gerente Javier Alejandro Gaviria Murillo, recordó que se está trabajando en tres ejes principales, relacionados con la atención con calidad a los usuarios, el fortalecimiento del desarrollo institucional y la recuperación y sostenibilidad financiera de la institución.
Dentro de las acciones que se han puesto en marcha para alcanzar esos objetivos, se han estructurado siete proyectos que contará con recursos propios, aportes de la Gobernación de Risaralda y partidas del Sistema General de Regalías.
El más importante de ellos, explicó Gaviria Murillo, es el de Telemedicina financiado con recursos de regalías por $9.141 millones, el cual está en etapa de implementación y permitirá prestar una mejor la atención a la población tanto urbana como rural en su propio entorno. Esta iniciativa contempla la instalación de 33 puntos de consulta en los catorce municipios, a donde podrán acudir los usuarios en busca de servicios de salud, sin tener que desplazarse hasta Pereira o los cascos urbanos de los municipios.
Así mismo se proyecta la compra de equipos biomédicos por $1.492 millones, la adquisición de instrumental quirúrgico por $1.991 millones, la compra de equipo para el área de hospitalización y central de esterilización por $1.398 millones y la renovación de los equipos de cómputo por $547 millones.
Los proyectos restantes tienen que ver con la implementación del sistema de interoperabilidad con inversiones por $790 millones y la adecuación del servicio de hospitalización por $220 millones.
El hospital hoy

Actualmente el Hospital Universitario San Jorge dispone de 537 camas para la atención de sus usuarios y 968 personas de planta y contratistas, lo que le permitió el año pasado alcanzar un total de 95.243 usuarios atendidos con un promedio mensual de 7.937.
En los cinco meses transcurridos del presente año han sido atendidas 50.278 personas, con un promedio de 10.056 mensuales, lo que representa un crecimiento del 29.45% con relación a las cifras del año pasado.
Las cifras también reflejan un comportamiento positivo en cuanto al incremento en la prestación de los servicios del hospital, algunos de los cuales son altamente especializados y exclusivos del San Jorge en la región, especialmente en el área de materno-infantil, al punto que una delegación de la Embajada de Japón en Colombia estuvo visitando sus instalaciones, con el fin de recomendarlo a sus compatriotas que vienen a la región bien sea en calidad de turistas o a fijar su residencia.
Es claro que no todo es color de rosa, sobre todo desde hace algunas semanas cuando al hospital le tocó recibir una población adicional de casi 100.000 personas para atender, todos ellos afiliados a ASMET Salud, dado que una IPS privada le suspendió la prestación de servicios, lo cual congestionó la mayoría de sus instalaciones. Pero gracias a un plan de contingencia, la situación se ha ido normalizando.



