En una historia sin fin se ha convertido el proceso de elección del director general de la Corporación Autónoma Regional de Risaralda, debido a la gran cantidad de demandas y recusaciones que se han cruzado en el camino y que cada vez retrasan más el proceso, mientras que se agota el período para el cual se escogerá este funcionario.
El más reciente capítulo que se presentó es la recusación instaurada por el ciudadano Jeisson Eduardo Jiménez Castaño, en contra de los consejeros Sigifredo Salazar Osorio, gobernador y presidente del Consejo Directivo; Mery Toncel Gaviria, representante del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible; Eduardo Cuenut, de las comunidades negras; Diego Alonso Mejía Vásquez y Cesar Arango Isaza del sector privado; Germán Darío Gómez Fernández, alcalde de Marsella; Mario Jiménez Jiménez, representante de las ONG y Luis Carlos Ordoñez Pinzón, de las ONG ambientales.
Según lo que argumenta este ciudadano, los consejeros recusados eligieron en su momento para ocupar el cargo de director a Juan Manuel Álvarez Villegas, elección que fue anulada por el Consejo de Estado, ante lo cual fue nombrado como director encargado Julio Cesar Gómez.
Argumenta el demandante que nuevamente Gómez está en la lista de elegibles a ocupar el cargo de director de la corporación, el cual -de acuerdo con su concepto- no está habilitado según los términos legales.
“Me atrevo a decir entonces que el nuevo director de la Cárder, tiene nombre propio y es Julio Cesar Gómez, lo que lo lleva a uno a preguntarse ¿Si es posible que el pueblo sea engañado nuevamente, teniendo en cuenta que ya vienen de votar dos veces por el mismo aspirante y los mismos consejeros que estoy pidiendo se declaren impedidos, son suficientes para elegir nuevamente el mismo? La respuesta sería si, sin temor a equivocarme que dicho cargo ya tiene nombre propio”, expresa en Jeisson Eduardo Jiménez Castaño, en su escrito de recusación.
Agregó que el pasado miércoles 22 de mayo, en reunión del Consejo Directivo de la corporación, los mismos consejeros habilitaron como candidata elegible a Sandra Patricia Jiménez Londoño, sobre la que aseguró que: “se encuentra inhabilitada por ser quien ejerce funciones de subdirección de control interno en la entidad, lo que la invalida para hacer parte de candidatos a ocupar el cargo de director”.
Motivo que también llevó a la recusación de los consejeros que participaron en dicha decisión. El demandante aportó en la demanda su documento de identidad y una dirección de residencia en el Nuevo Plan de Villa Santana.



