En medio de serios cuestionamientos por parte de entes de control, la Alcaldía de Pereira adjudicó este miércoles la concesión del sistema de recaudo de Megabús por un periodo de 21 años y por un valor que supera los 11 mil millones de pesos.
La audiencia de adjudicación se llevó a cabo a pesar de las advertencias emitidas por la Secretaría de Transparencia de la Presidencia de la República y la Procuraduría General de la Nación, las cuales señalaron presuntas fallas en el proceso licitatorio que podrían constituir una vulneración al principio de transparencia.
La Procuraduría, incluso, solicitó en reiteradas ocasiones la suspensión del proceso, advirtiendo la existencia de irregularidades que podrían comprometer la legalidad del contrato. No obstante, la administración municipal continuó con el trámite y adjudicó el contrato a la Unión Temporal Pereira Avanza, integrada por la empresa española Heimdal Seguridad S.L., con sede en Valencia y experiencia en el control de flotas, y Innovar Tecnología y Servicios SAS, con sede en Barranquilla.
El caso ha despertado críticas en diversos sectores, que comparan esta actuación con lo sucedido en la polémica licitación del alumbrado público, también adelantada sin atender las advertencias de los órganos de control.
“¿Por qué tanta terquedad y falta de garantías?”, se preguntan algunos ciudadanos y veedores, quienes advierten que podría estar configurándose un patrón en la asignación de contratos de alto impacto a ciertos grupos empresariales.
Por ahora, las autoridades de control estudian si tomarán acciones jurídicas frente a esta adjudicación, mientras la administración defiende la legalidad del proceso y afirma que se actuó conforme a la normatividad vigente.



