De los 8.654 casos de delitos sexuales registrados en los primeros 5 meses de este año en Colombia, 6.846 tuvieron como víctima a un menor de edad. Pereira fue la quinta capital con más de estos hechos.
Los últimos hechos ocurridos en el país, muestran un panorama perturbador para los niños y niñas. Desde la Alianza por la Niñez Colombiana, además de rechazar estos actos y dar a conocer datos más que preocupantes, también enviaron una carta al Congreso de la República, para que adopten medidas contra este crimen.
Señalan que entre enero y mayo de este año, 6.846 niñas y niños fueron atendidos por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF) por presunto abuso sexual. De dicho total, 132 casos tuvieron lugar en Pereira.
Hay que tener en cuenta que la Perla del Otún ha sido una de las ciudades más afectadas por este crimen y este 2025 no es la excepción. Contando todos los rangos de edad, entre el 1 de enero y el 31 de mayo, ocurrieron en la localidad 167 delitos sexuales, siendo la quinta capital con más de estos hechos, solo superada por Bogotá (1.317 casos), Cali (427), Medellín (295) y Barranquilla (229).
Un aspecto preocupante, es que mientras en Colombia bajaron los delitos sexuales en la actual vigencia con respecto al mismo lapso de tiempo del 2024, pasando de 9.456 casos a 8.654 (incluye personas de todas las edades), en Pereira estos hechos no disminuyeron, se mantuvieron iguales.
Panorama perturbador
Uno de los datos más escalofriantes dado a conocer por la Alianza por la Niñez Colombiana es que según datos abiertos de la Fiscalía General de la Nación (2010–2025), más de 530.000 personas han sido indiciadas por delitos sexuales, pero solo el 8% de los agresores son condenados.
A esto se suma que el 78% de los casos ocurrió dentro del hogar, siendo este el primer escenario en donde se presenta este delito y el tercero (con el 3,9%) es el entorno educativo, el cual debería ser el entorno protector y preventivo para que abusos como estos no se cometan.
Desde la Alianza efectuaron unas recomendaciones para que este tipo de hechos no sigan ocurriendo en los entornos educativos. Por ejemplo, recalcan la necesidad de crear estrategias de prevención para la violencia sexual en los entornos educativos. El impulso de campañas masivas de difusión sobre los derechos de la niñez y adolescencia.
Igualmente acotan que se debe fortalecer la Unidad Especial de Delitos Cometidos contra niños, niñas y adolescentes. Garantizar la protección efectiva e inmediata de niñas, niños y adolescentes frente a toda forma de violencia sexual. Implementación de programas especializados de atención integral con enfoque en trauma, género y pertenencia étnica, para la recuperación de las víctimas.
Esteban Reyes, director de Aldeas Infantiles, miembro de Alianza, afirmó que “se está impulsando en Colombia un proyecto de ley con enfoque preventivo en los entornos escolares, para evitar este delito. Es urgente que el Estado refuerce la protección de niñas, niños y adolescentes en entornos escolares, y que capaciten al personal docente para identificar y denunciar estos casos. La escuela debe ser un lugar seguro”.
Adicionalmente los integrantes de la Alianza como es el caso de la Fundación Pandi Comunicaciones y Derechos Humanos, también solicitaron al Congreso de la República medidas para regular del uso de redes sociales por parte de niñas, niños y adolescentes.
Reforma de la Ley contra la Trata de Personas. Políticas costo efectivas para la reducción de enfermedades no transmisibles por el consumo de productos nocivos para la salud como: alcohol, tabaco, cigarrillos electrónicos, y productos comestibles y bebibles ultraprocesados.
Pie de foto: En Pereira organismos como la Personería, han recibido en los últimos años, decenas de denuncias por presuntos delitos sexuales que han tenido como víctima a población escolar y como supuesto victimario a un docente.



